Una persona murió a consecuencia de la explosión de un tren que transportaba petróleo en más de 70 vagones cisterna, aunque se encuentran desaparecidos unos 60 pobladores de Lac Megantic, provincia de Québec, que sufrió la devastación de las explosiones e incendios, informaron autoridades canadienses.
El balance no es definitivo porque varias personas aún no respondieron al llamado de las autoridades, que temen que el número de muertos aumente, afirmó en una conferencia de prensa el vocero policial Michel Brunet, citado por la agencia ANSA.
La policía interroga al conductor de la formación, que avanzaba por el sudeste de Canada desde Dakota Norte, aunque la máquina funcionaba con conducción automatizada en el momento del siniestro.
Una serie de violentas explosiones e incendios se sucedieron en los vagones cisternas, produciendo destrozos en las viviendas a los márgenes de la vía, en el pueblo que queda a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos.
El diario "Le Journal de Montréal" reportó de cinco o seis explosiones, que destruyeron al menos 30 edificaciones, en tanto las llamas podían verse desde kilómetros de distancia, reportó la agencia DPA.
"Cuando se ven los daños, no se sabe cómo sobreponerse a esto", declaró la alcaldesa, Colette Roy-LaRoche, que reivindicó que "todos los que participaron ayudaron mucho: hicimos todo lo humanamente posible".
El incidente se produjo una hora después de la medianoche, a unos 250 kilómetros al este de Montreal.
Unas 1.000 personas debieron abandonar sus viviendas y para extinguir el fuego se sumaron bomberos estaodunidenses.
El petróleo crudo fluyó al lago que le da nombre a la localidad, Lac-Mégantic, un pequeño pueblo con unos 6.000 habitantes, en la provincia de Québec.
6 de julio de 2013