Areco, al declarar como testigo en el juicio por la tragedia, explicó que él junto a un número no precisado de jóvenes, logró abrir el portón que estaba cerrado con alambres y candado después de seis o diez minutos, y que ahí recién pudieron rescatar a los chicos que en su mayoría estaban desmayados por el efecto del humo.
El testigo aclaró que no habían podido utilizar las herramientas apropiadas para estos casos como barretas y amoladoras para no lastimar a los chicos que "sacaban brazos y la mitad de la cabeza" por las hendijas procurando respirar aire puro.
En su testimonio, coincidente con el del guitarrista de Callejeros Maximiliano Djerfy, Areco recordó la presencia de "un grupo de dos metros de personas apilados", cuyos cuerpos estaban "entrelazados", lo que -según dijo- dificultó su evacuación.
Los dichos del bombero cobran singular relevancia en el juicio oral que se lleva adelante ya que fue integrante de la primera dotación en llegar al lugar y actuó prácticamente él solo para abrir la salida de emergencia.
En su declaración destacó que el interior del local estaba oscuro y que había una densa humareda, y dijo que su dotación tardó 20 minutos en llegar.