Un matrimonio de Moreno volvía de sus vacaciones en la costa a bordo de una combi Mercedes Benz. Sin embargo, agentes de tránsito del Ministerio de Transporte detectaron que el conductor llevaba un bebe entre sus brazos y el volante.
El personal lo obligó a detenerse, le señaló la infracción y comenzó a labrarle el acta. “No me hagas la multa, te pido por favor”, rogó el hombre, visiblemente afectado.
Pero lo que parecía una súplica de alguien que quería evitar pagar, se transformó pronto en una agresión. Luego de insultar al personal, los agentes se resguardaron en el móvil. El agresor, un hombre oriundo de Moreno, comenzó a pegarle piñas en la ventanilla, mientras una de las víctimas llamaba a la policía.
Al ataque se sumó su esposa, que con el bebé en brazos, comenzó a darle manotazos en el capó y luego golpear la ventanilla del acompañante.
De un momento a otro, se fueron. Hasta que una de las agentes de la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial se dio cuenta de lo que pasaba: se habían subido a la combi con la intención de chocarlos desde atrás.
Lograron esquivarlos por centímetros y luego llegó la policía que detuvo al conductor por resistencia a la autoridad.