Una avión desde Roma y un coche robado proveniente del sur brasilero fueron las formas elegidas por una célula narco para traficar casi 130 kilos de marihuana al país.
La Aduana, en un operativo simultáneo, logró desarticular ambos movimientos. El primero ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y tuvo como protagonista a un ciudadano colombiano.
Al pasar su maleta -proveniente de Roma- por el escáner de equipaje, los federales detectaron bultos sospechosos. Al profundizar las pesquisas encontraron 17 kilos de marihuana.
A la par, efectivos operativos en la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen detuvieron a un Chevrolet con pedido de secuestro por robo, ocupado por dos hombres que intentaban cruzar la frontera.
Ante la mirada nerviosa de los hombres, el personal aduanero requisó a fondo el coche y encontró escondido en el chasis y en los asientos varias decenas de paquetes rectangulares compactos que resultaron ser marihuana. En total, incautaron 112 kilos.