Un juego en el que los participantes deben ir describiendo a la persona o palabra que le ha tocado, a excepción de uno que es el impostor y no sabe de qué o de quién hablan.
"Davo Xeneize" estuvo presente en Madrid y decidió hacer un video jugando al “impostor” con jugadores argentinos del Atlético de Madrid. A la cita acudieron Julián Álvarez, Nahuel Molina, Thiago Almada y Giuliano Simeone, quienes se divirtieron bastante.
Cada uno saca un papel con una palabra de diferentes categorías a la cual deben referirse con conceptos que se adapten a la palabra, mientras que una persona será el impostor y tendrá que adivinar la palabra usando unas parecidas.
Julián Álvarez se definió con un sólo concepto:
La parte más llamativa del juego fue cuando la palabra era "Julián Álvarez", por lo que cada uno tenía que referirse a ese nombre con otro concepto. Cuando Julián habló, todos quedaron sorprendidos, ya que su palabra fue "infravalorado", demostrando que entre risas, así se percibe Julián en el mundo fútbol.
Más allá del tono relajado, el adjetivo no pasó inadvertido. Resulta paradójico que un campeón del mundo y bicampeón de América se considere “infravalorado”, sobre todo siendo pieza clave en el equipo del Cholo. En las redes, el fragmento superó los 25 mil ‘me gusta’ en pocas horas y muchos usuarios coincidieron con su percepción, recordando que fue vinculado con gigantes europeos como el Paris Saint-Germain, el Arsenal y el FC Barcelona.
El juego también dejó en claro la valoración interna que tiene dentro del plantel. Giuliano lo describió como un futbolista de “7 pulmones”, en alusión a su despliegue físico constante, mientras que Almada apeló a la nostalgia con un “Muñeco Gallardo”, referencia directa a Marcelo Gallardo, el entrenador que lo potenció en River y marcó sus primeros pasos en la élite.
Casualmente, esta autopercepción salió a la luz casi en simultáneo con su vuelta al gol. El jueves, el Atlético aplastó 4-0 al FC Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey y Julián fue el encargado de decorar la goleada. Se trató de su primer tanto en lo que va de 2026, cortando una racha que había generado impaciencia en parte de la hinchada colchonera.
“Era algo que necesitaba, un poco de cariño, de amigarme con el arco”, confesó con sinceridad tras el partido. La frase, sumada a su autodefinición como “infravalorado”, pinta de cuerpo entero el momento emocional que atraviesa Julián Álvarez: figura consolidada en el fútbol español, pero todavía en búsqueda de ese reconocimiento total que, para muchos, ya tiene más que merecido.
Cómo se juega al Impostor Futbolero:
La dinámica es simple. En cada ronda, los jugadores reciben el nombre de un futbolista o un equipo. Todos saben cuál les tocó, excepto uno: el impostor, que no tiene ni idea y debe disimularlo. A partir de ahí comienza una charla en la que los participantes dan pistas sutiles, sin decir nombres, para descubrir quién está mintiendo. Si el impostor logra pasar desapercibido, gana.
El secreto está en saber tirar frases ambiguas que no revelen demasiado. Por ejemplo, si el personaje oculto es Lionel Messi, alguien puede decir “es un tipo muy querido” o “ganó todo lo posible”, mientras que el impostor intenta seguir el ritmo sin delatarse. La tensión y el humor se mezclan, y eso explica por qué el juego se volvió un éxito en los streams.
Con su mezcla de fútbol, improvisación y humor argentino, el Impostor Futbolero ya se convirtió en un nuevo clásico para las transmisiones en vivo. Y aunque todavía no tiene una versión oficial, la comunidad online lo adoptó como su nuevo entretenimiento favorito, demostrando que la pasión por la pelota también puede ser un juego de engaños.