Parecía un ciudadano altruista y comprometido con la seguridad pero en realidad era un motochorro desesperado por no perder una importante suma de efectivo.
Todo comenzó cuando un hombre de 54 años que llegaba a su casa desde el banco fue asaltado por un delincuente desde una moto.
La víctima se subió a su Volkswagen Amarok y lo persiguió hasta chocarlo. El ladrón se fugó a pie pero la bolsa quedó en el suelo a descubierto. Al llegar el personal de la Comisaría 1ra, dependiente de la Jefatura Departamental, su cómplice, rápido de reflejos, simuló ser un testigo y les indicó hacia donde se había ido.
Su plan era claro: quedarse la millonaria suma. Ya con la bolsa en su poder la tiró por encima de la medianera en un domicilio de la calle Rivas y San Martín.
Gracias al trabajo de cámaras y de la UFI 5 lograron encontrar al delincuente de 34 años y le formaron una causa por hurto agravado y falso testimonio.