Es de noche y un auto llega a 9 de Julio al 6000 para levantar un viaje. Mientras espera, empiezan a aparecer delincuentes por delante, por detrás y por los costados.
Se trata de una banda de entre siete y diez menores que se dedica a asaltar taxistas y repartidores bajo modalidad “piraña”.
El hecho fue grabado por una vecina del barrio desde el balcón de su casa. Allí se puede ver como obligan a bajar la víctima y le sacan lo que lleva en los bolsillos. Luego, mientras un par hacen de campana, los otros se turnan para encender el coche. “No saben ni robar”, dice con impotencia la vecina.
Tras varios minutos de tensión, comienzan a salir otros habitantes de la cuadra que, a los gritos, les piden que se vayan y llaman a la policía. Los delincuentes, asustados, comienzan a correr.
La banda convirtió a una gran porción del partido de San Martín en una “zona prohibida” para chóferes y deliverys que temen ser víctimas de un asalto.