Era de madrugada y la policía cordobesa realizaba controles de rutina sobre una avenida céntrica cuando vieron venir un Peugeot 308.
Al indicarles que debían hacerse a un costado para pasar por el control, el conductor los esquivó y aceleró a fondo dando lugar a una tensa persecución.
Durante la huida, los delincuentes, de 18 y 22 años, fueron en contramano, pasaron semáforos en rojo y agarraron a más de 100 charcos de agua al estilo del Rally Dakar.
Al llegar a la zona de Tucumán y La Tablada, el asfalto mojado les jugó una mala pasada: el 308 patinó e impactó contra un cordón. Esto le dio tiempo a dos móviles para encerrarlos y detenerlos.