El miércoles por la tarde Noelia González dormía la siesta. Estaba sola en su casa de Villa Domínico. De repente sonó el timbre. Se cambió y atendió el llamado a la puerta. Era Lucas otra vez, su ex novio.
En estado de ira, dejó a la joven moribunda en esa casa ubicada sobre la calle Otero al 200, y se llevó su celular. Recién el jueves, y después de 24 horas de incertidumbre, confesaría la verdad. “La maté por celos”, dijo a los policías que lo interrogaron. Macabro.
Según explicó a 24CON el comisario Mayor Guillermo Britos, una sola pista que dejó la escena del cruel crimen fue el disparador para encausar la investigación. “En la casa había euros, dólares, objetos de mucho valor, y no se habían llevado nada. Estaba claro que había sido un asesinato y no un intento de robo”, expresó. Estaba claro: Noelia González Delic, estudiante y profesora de 22 años, conocía a su homicida. Además, según el relato de su familia, era una chica muy desconfiada y nunca le abría la puerta a un desconocido.
En un principio el actual novio de la joven quedó bajo sospecha, porque fue él mismo el que la encontró en la vivienda y el que horas más tarde, inmerso en un profundo dolor, la trasladó de urgencia al hospital de Quilmes y luego realizó la denuncia policial.
Lo que llamó la atención de los investigadores fue el detalle que le remarcó la familia de la víctima: lo único que faltaba era el celular de Noelia. “Se lo había llevado alguien cercano a ella para que no se rastreen posibles mensajes o llamadas”, comentó Britos.
Por eso el jueves por la tarde realizaron un allanamiento en Wilde, en la casa de su ex novio, identificado como Lucas Martínez (también de 22 años), y allí encontraron el aparato desarmado. Más desgarrador aún fue el testimonio del asesino, quien se adjudicó el hecho y confesó haber matado “por celos”.
La policía ya manejaba la hipótesis de crimen pasional, más que nada por la declaración de varios testigos que afirmaron que Lucas había acosado a Noelia luego de su separación en diciembre. “Desde marzo de este año habría comenzado a increparla para recomponer su relación”.
Actualmente, el acusado se encuentra detenido en la comisaría 4ta. de Avellaneda. Su pareja tiene un embarazo de 6 meses.
Noelia estudiaba de la Universidad Católica Argentina y enseñaba Literatura en el Centro Educativo Loreto, de Sarandí.
En un estado de profundo dolor, sus familiares velaron sus restos en una sala ubicada en la avenida Mitre 3488 de Avellaneda, y exhuman su cuerpo esta mañana en el cementerio municipal del partido de Avellaneda.
08 de octubre de 2010