Los investigadores confirmaron a Télam que no se alcanzó a pagar el rescate pactado ya que los captores cortaron las comunicaciones en el final de le negociación con la familia de la víctima.
Fuentes policiales y judiciales identificaron al adolescente asesinado como Matías Berardi, quien había ido a bailar ayer a la madrugada junto a unos amigos a un local nocturno de la costanera de esta Capital Federal.
Según los voceros, desde el boliche, el adolescente tomó una combi particular para regresar a su casa, ubicada en un country de la zona norte del conurbano, y entre las 5 y 5.30 bajó en Panamericana y ruta 26, a la altura de la localidad de Ingeniero Maschwitz, en el partido de Escobar.
Los pesquisas presumen que desde allí, el chico iba a dirigirse solo hasta su domicilio; sin embargo, antes de llegar fue capturado por delincuentes que lo amenazaron y se lo llevaron cautivo.
Una media hora después de ser capturado, los padres de Berardi recibieron un llamado de su propio hijo, desde el teléfono celular de éste, en el que el adolescente, en medio del llanto, les dijo que estaba secuestrado.
Los voceros consultados indicaron a Télam que en esa primera comunicación, los padres de la víctima escucharon también las amenazas de los captores.
Tras esa comunicación, los padres denunciaron lo ocurrido ante la policía, por lo que comenzó a intervenir el gabinete antisecuestros de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Zárate-Campana y el fiscal federal de esa jurisdicción, Orlando Bosca.
A partir de esa denuncia, los pesquisas intervinieron todos los teléfonos de la familia, a la que también se la asesoró y contuvo, a la espera de nuevos llamados extorsivos de los secuestradores de Matías y de una prueba de vida.
Las fuentes señalaron que hasta anoche hubo cuatro llamados en los que los captores negociaron con los padres de la víctima para cobrar un rescate a cambio de la liberación.
Finalmente, se acordó el pago de unos 6.000 pesos pero el rescate no se llegó a efectivizar ya que los captores no volvieron a llamar para decir cómo, cuándo y dónde debía hacerse.
De hecho, anoche, los pesquisas, ya tenían listo el operativo para el seguimiento del pago del rescate.
La familia Berardi y los investigadores no tuvieron novedades hasta las últimas horas, cuando un trabajador rural halló el cadáver de un adolescente con el torso desnudo a un costado de la ruta provincial 6, a unos cuatro kilómetros del cruce con Panamericana, a la altura de Campana.
En un primer momento, intervino el personal de la comisaría local y el fiscal de Instrucción de turno del departamento judicial Zárate-Campana, Juan José Maraggi, pero al arribar al lugar del hallazgo e identificar a la víctima, la causa pasó manos del fiscal federal, quien convocó a los detectives de la DDI.
Los médicos determinaron en una primera inspección que el chico presentaba tres impactos de bala en la espalda, aunque los médicos forenses de la Morgue Judicial le practicarán la autopsia para determinar con precisión la mecánica de la muerte.
En tanto, el padre de la víctima se encontraba esta noche en el lugar del hallazgo del cadáver, donde también se presentaron el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal; el jefe de la policía provincial, Juan Carlos Paggi; y el superintendente Hugo Matzkin, jefe de Investigaciones de la fuerza.
El chico de 16 años que fue hallado asesinado hoy en Campana se convirtió en en la octava víctima de un secuestro extorsivo que termina muerto a manos de sus captores desde 2002.
- El primer secuestrado que fue asesinado durante su cautiverio fue Diego Peralta (17), quien fue capturado el 5 de julio de 2002 en El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, cuando se dirigía en remís hacia el colegio.
Los captores pidieron 200.000 dólares de rescate, ya que, de acuerdo con una información errónea que tenían, creían que el padre de la víctima guardaba esa cantidad de dinero en su casa.
Al tercer día de cautiverio, la banda tomó la decisión de asesinar a Peralta porque creían que el padre del chico no quería entregar sus ahorros y que Diego pudo haberles visto las caras en el momento de la captura.
- A ocho días del secuestro de Peralta, se produjo el de Juan Manuel Canillas (23), cuando se retiraba en su auto de su local de venta de instrumental y prótesis ortopédicas de la zona del Hospital de Clínicas.
Mientras lo llevaban en su auto, obligaron al joven a comunicarse con su familia para que vayan juntando dinero para su rescate y cuando llegaron a su casa golpearon a su padre, porque les daba poco efectivo.
El cadáver de Juan Manuel fue hallado con un balazo en la espalda en la localidad bonaerense de Florida.
- La tercera víctima que fue asesinada fue Axel Blumberg (23), quien fue capturado el 17 de marzo de 2004 cuando iba a la casa de su novia en Vicente López y luego llevado a Moreno, donde estuvo cautivo seis días.
Los secuestradores pidieron al padre de Axel 50.000 pesos para liberarlo, pero lo mataron cuando el chico intentó escapar.
El 10 de febrero de 2005, el despachante de aduanas Facundo Azulay (37) recibió un llamado desde la cárcel de Ezeiza a su oficina de San Telmo y le dijeron que tenía secuestrado a un familiar suyo y debía pagar un rescate.
Al llegar al lugar que le indicaron, la villa Las Antenas de Lomas del Mirador, Azulay entregó 500 pesos que tenía encima, pero como la banda quería más dinero, lo encerraron en una casilla y el secuestro virtual se transformó en real.
Uno de los captores confesó que cuando un amigo del joven estaba pagando un rescate de 20.000 pesos, le disparó en la cabeza a Azulay en forma accidental.
- El 13 de julio de 2005, se produjo el secuestro de Santiago Miralles (6), cuando el niño jugaba en la vereda de su casa de la localidad bonaerense de Canning, partido de Esteban Echeverría.
Casi 24 horas después, sus familiares recibieron una llamada extorsiva en la que un hombre les exigió 20.000 pesos para liberarlo sano y salvo.
El cadáver del niño fue hallado tres días después de su desaparición en un pozo ciego ubicado en el predio de la quinta lindera a la casa de los Miralles.
- El 27 de septiembre de 2007, fue hallado asesinado en una tapera el productor rural Francisco White (59) en la ciudad bonaerense de General Villegas, tras haber sido capturado el 6 del mismo mes al llegar a su estancia en Banderaló.
El hombre fue encontrado maniatado con alambre, con su boca tapada con cinta y su cabeza cubierta con un pullover.
- El último secuestro extorsivo fue el de Rodolfo "Rolo" González (18), quien fue capturado el 30 de noviembre de 2008 cuando salió en su auto de su casa del barrio porteño de Saavedra.
Pocos minutos después, llamaron a sus padres, a quiénes les exigieron 50 mil dólares de rescate para liberarlo sano y salvo.
Antes de que realizara algún pago, el cadáver del joven fue encontrado a las 8 de la mañana del día siguiente en un predio de Bernal, a metros de la autopista Buenos Aires-La Plata. (Terra)