Dos familias fueron víctimas de la inseguridad: Rampi y Robledo, quienes estuvieron atados y a merced de los delincuentes durante cinco horas.
Verónica, esposa del Dr. Gustavo Robledo, relató a EL CIVISMO la pesadilla sufrida en su casa.
En el caso de la familia Robledo, todo comenzó cuando dos asaltantes, de unos 20 y 30 años y con los rostros cubiertos por capuchas, se asomaron por una ventana y le ordenaron a una de las hijas -que en ese momento se encontraba chateando en la computadora- que se quedara quieta y en silencio. Eran las 2.30 de la madrugada.
Una vez en el interior de la vivienda, los malvivientes se dirigieron hasta una de las habitaciones donde se encontraba el matrimonio durmiendo al que despertaron a punta de pistola. Otros dos hijos fueron llevados al living mientras que a la hija de 15 años la obligaron ir a la habitación de planta alta. Al nene de 13 años lo ataron junto a los padres. "Nos ataron de pies y manos, nos pusieron uno arriba del otro. Si bien no nos golpearon, constantemente nos presionaban aunque aclaraban en todo momento que no eran violadores. Si bien eran rateros, sabían del tema. Los dos tipos estuvieron adentro durante tres horas", dijo Verónica a EL CIVISMO.
A todo esto, los hampones ya habían estado en la casa de los Rampi. Se trata de una vivienda que suele estar habitada los fines de semanas por quien fuera ex intendente del partido de Carlos Casares entre 1987 y 1995, ex diputado y senador bonaerense por el PJ.
Cuando los delincuentes entraron a la casa de la familia Robledo, unas cuatro personas que se encontraba en la residencia de Rampi (incluyendo al dueño de casa) ya habían sido reducidos e inmovilizados.
Con la situación bajo control, los ladrones exigieron la entrega de una caja fuerte y un arma de fuego que los Robledo no tienen. A cambio, se llevaron unos 2.400 pesos y varios celulares al tiempo que cortaron la línea telefónica.
Durante las cinco horas que duró todo, los asaltantes iban y venían de una casa a otra. También aprovechaban para drogarse en la habitación de los Robledo. La seguridad del barrio cerrado nunca se dio cuenta. Las víctimas (adultos, adolescentes y niños) no tenía forma de alertar a los guardias de lo que estaba pasando en el interior de ambas viviendas.
Finalmente, uno de los hijos de 13 años logró liberarse de las ataduras y desatar al resto de la familia tras permanecer tres horas maniatados. "Nos escondimos detrás de unos pinos, logramos avisar a la seguridad y mi marido junto a uno de los guardias entró a la casa de la familia Rampi y rescatarlos.
Para entonces, los ladrones se había retirado del barrio cerrado. Posiblemente salieron de la misma manera y por el mismo lugar que eligieron para ingresar. Tal vez, hayan escapado de Open Door en colectivo. Eso, al menos, presume Verónica a partir del pedido de moneda que de forma insistentes reclamaban los cacos.
Para esta semana, el Consejo de Administración de "Las Chacras de Open Door" tiene previsto reunirse a raíz de los hechos que son de público conocimiento para analizar lo sucedido y tomar medidas para evitar que se repita episodios similares. En tanto, la Policía dejó trascender que tiene pista para poder esclarecer el doble asalto al tiempo que no descarta que en las próximas horas se produzcan novedades en torno al caso.
Fuente: El Civismo