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“Social Lunch”: De un local en Once a fundar la empresa de viandas más grande

Uno de los fundadores de Grupo Tronchetto, Lucas Goldin contó cómo una crisis, una clausura y mucha disciplina transformaron un pequeño local de sándwiches y medialunas en una “máquina de alimentar empresas". Procesos, cultura, equipo y decisiones incómodas para crecer “cuando todo parecía caerse”. También compartió un consejo clave para el empresariado y para aquellos que buscan emprender.
 

Por Redacción

Lunes, 12 de enero de 2026 a las 10:44

Hace 16 años, Andrés Kleinman y Lucas Goldin, amigos del colegio y del tenis, decidieron emprender juntos. La oportunidad fue un local en Corrientes y Pasteur y tras un intercambio de ideas se decidieron por el rubro gastronómico. 

Previa investigación de mercado, detectaron que había pocos lugares de venta de comida al mediodía, pero al mismo tiempo había mucho caudal de gente de paso. Así que en 2010 pusieron manos a la obra, ellos mismos cargaron los ladrillos, y en ese local de 30 m2 pusieron un mostrador para la modalidad de retiro “take away”. Se llamó Tronchetto, el origen de lo que hoy es Grupo Tronchetto. Los augurios fueron buenos desde el primer día, que los visitó la hermana de Goldin, hoy casada con Kleinman.

La estrategia fue la de precio bajo, mucho volumen y buena calidad, con foco en productos al paso y de fácil despacho, como sándwiches y medialunas. "Nos empezó a ir muy bien y de repente teníamos 30 personas trabajando -tuvimos que alquilar una oficina al lado para usar de call center- y despachábamos 300 pedidos de delivery por día", recordó Goldin.

Así, en 2013 abrieron un segundo local, en Carlos Pellegrini y Córdoba, ya de 500 m2, que funcionaba como punto de venta y centro de producción. Al año siguiente, incursionaron en la producción y venta de medialunas: llegaron a repartir más de 1.000 docenas por día.

Detectaron el nicho de la gastronomía corporativa porque varias empresas se acercaban a pedirles platos para todos sus empleados. Por eso, en 2016 lanzaron la marca Social Lunch y empezaron el proceso de profesionalización y escala. A fines de 2019, vendían 3.500 comidas por día. Así que se la jugaron y alquilaron una fábrica de 3.000 m2 en Tigre. Pero empezó la pandemia y pasaron, de un día para el otro, a despachar solo 300 viandas diarias. "Fue un baldazo de agua fría y empezar a remar en dulce de leche. Tuvimos que terminar la obra y mudar las operaciones en plena pandemia. Nos endeudamos para sobrevivir. Pero mes a mes empezamos a crecer y pudimos lograrlo", recordó el emprendedor.

El día que los clausuraron:

Lucas Goldin contó lo que le tocó vivir con una clausura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la cual afirma que fue con "una denuncia dirigida".

“Nosotros abrimos en 2010 y esto habrá sido en 2011, 2012 más o menos donde la estábamos remando aún. Denuncia un vecino por olores, ruidos molestos, como todos los locales y más gastronómicos y nosotros queríamos seguir vendiendo y no teníamos mucha idea de todo”, relató.

Y continuó: “Nos defendimos mal. Vino una auditoría y dijeron esto está mal, que esto y que lo otro y clausuraron. Estuvo una semana clausurado donde teníamos que salir a vender o vender entonces íbamos todos los días al Gobierno de la Ciudad a pedir por favor que nos habiliten hasta que un día nos habilitaron pero no era tanto lo que perdíamos de tiempo sino el miedo de que la gente no vuelva a consumirnos”.

Consejo para quienes emprenden o quieren emprender:

“Recomiendo que trate de salir del día a día porque saliendo de eso uno puede visualizar lo que realmente quiere. Vas a estar haciendo tareas operativas que no suman valor, hay gente que lo puede hacer mejor que vos y vos poder agregar valor en otra parte. Si tenes para ganar menos y contratar a alguien, hacelo”, explicó.

La actualidad:  

Hoy, Grupo Tronchetto es una empresa de soluciones gastronómicas con más de 200 empleados que proyectó facturar US$ 15 millones en 2025 a través de sus dos marcas, Social Lunch y Sous Chef. Por mes, pasan cerca 150.000 kilos mensuales de comida por la planta de producción. Así, procesan alrededor de 1,8 millones de kilos de comida por año.

Social Lunch es un servicio que reparte más de 200.000 comidas por mes a empresas como AmEx y DHL, entre tantas otras. Tienen más de 200 clientes que, para sumarse, deben consumir más de 25 comidas por día. Los empleados pueden hacer los pedidos vía web o a través de la aplicación. Allí, eligen entre más de 45 opciones diarias que Grupo Tronchetto reparte en cada locación en forma de viandas termoselladas y etiquetadas.

La otra unidad de negocios es Sous Chef, negocio que surgió con ellos mismos siendo sus propios clientes. Es que, en la planta, hacían la semi elaboración de las comidas, entonces se dieron cuenta que podían ofrecer el servicio para hoteles, restaurantes, caterings y otras industrias. "Vendemos comida 5° gama, que son comidas cocidas. Por ejemplo, proteínas en cubos o enteras, salsas, guisados (como arroz con pollo o guiso de lentejas), purés y rellenos para empanadas y tartas. El mayor caso de éxito de Sous Chef es Social Launch", relataron ambos emprendedores.

Con Sous Chef, una de las ventajas es que, como los productos tienen un promedio de vida útil de 30 días, por lo que pueden expandirse a nivel nacional. "Queremos crecer en el país y no descartamos, a futuro, empezar a exportar. Estamos haciendo inversiones en la planta para seguir aumentando la capacidad productiva y sumar más tecnología. Se viene un buen año. Las empresas ven este beneficio para sus empleados como una herramienta de retención y como una forma de tentarlos para que vuelvan a la oficina. Esperamos que nuestros clientes contraten más personas y, entonces, nosotros también sigamos creciendo. Además, nos gustaría sumar otros canales, como el supermercado y las estaciones de servicio", coinciden los fundadores.

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