Estudiantes de varios países del mundo realizaron una increíble proeza: Atravesaron el continente americano con un auto eléctrico para demostrar que se pueden recorrer miles de kilómetros sin dañar el medio ambiente.
El auto fue armado por once estudiantes del Colegio Imperial de Londres, entre los que hay alemanes, ingleses y un holandés. Para eso transformaron un descapotable naftero en un modelo eléctrico con más de 400 caballos de fuerza que puede alcanzar los 200 kilómetros por hora. El coche cuenta con dos motores eléctricos en la parte trasera que transforman la energía eléctrica en movimiento mecánico y duplican la potencia disponible. Además, dispone de pilas de fosfato de litio-hierro con una capacidad total de 56 kilovatios hora (kwh) que suministran la potencia requerida.
“Estamos orgullosos de haber logrado la meta y por desarrollar esta propuesta”, dijo al llegar a Ushuaia Toby Schulz, uno de los pilotos.
Pero la aventura no fue fácil, ya que sufrieron los riesgos del peligroso y osado trayecto, como el calor del desierto, temperaturas bajas, fuertes tormentas tropicales y problemas técnicos. Pese a las adversidades, los jóvenes consiguieron el objetivo. “Mucha gente nos dijo que no íbamos a alcanzar la meta de Ushuaia por la condición del automóvil, sin embargo lo logramos”, comentó Shulz.
17 de noviembre de 2010