Al levantarse temprano a la mañana para ordenar su patio luego de un asado, el dueño de una casa se encontró con que le faltaba de todo. Al revisar la cámara de seguridad del patio descubrió el motivo.
La grabación registró como a las 2:30 de la madrugada un hombre sube por las escalinatas del frente que llevan hasta la terraza. El delincuente fue a paso lento para cerciorarse de que no hacer ruido y también para chequear la presencia de una posible alarma.
Una vez arriba fue sorprendido por el perro de la familia. Rápido de reflejos lo llamó para acariciarlo, entrar en confianza y evitar que comience a ladrar.
Ya seguro comenzó a tomar algunos objetos: una heladerita playera, una hidrolavadora y aparatos tecnológicos que habían quedado en un quincho.
Luego el delincuente tomó las cosas y comenzó a arrojarlas hacia la calle donde lo esperaban dos cómplices. Finalmente bajó, saltó la reja con una bolsa y se fugó.