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El carrito cafetero que le saca clientes a Starbucks

Su propietario saltó a la fama gracias a los curiosos y a su problema legal con la franquicia yanqui.
Viernes, 08 de noviembre de 2013 a las 10:57


“Starbung Coffee”, como se llama el tenderete que regenta Damrong desde hace casi tres años, utiliza un emblema redondo de color verde y letras blancas, con dos estrellas acompañada por una medialuna a los lados y en el centro la esfinge de un musulmán que sirve café sobre un fondo negro.

Fue al baño de Starbucks y se encontró con este espantoso animal ACÁ


“El logotipo lo creó para mi un amigo utilizando mi apodo, ‘Bung’, y varios símbolos de la religión islámica como el color verde o la luna y estrella”, declaró a la agencia Efe el empresario tailandés, padre de seis hijos y natural de la sureña provincia de Krabi.

El año pasado, la firma norteamericana le instó por escrito a cambiar el emblema del negocio tras considerarlo un calco del logotipo utilizado por la multinacional desde 1992 hasta inicios de 2011.

Cafetería cool hacía café con agua de un baño público ACÁ


Ante la perseverancia del empresario local, los abogados que representan a la empresa estadounidense en Tailandia decidieron en septiembre recurrir a los tribunales y la primera vista se celebrará el lunes próximo.

Starbucks reclama al autónomo y a su hermano, copropietario del negocio, una indemnización de 300.000 bat (más de 9.600 dólares o 7.000 euros) a un interés del 7,5 % anual, más el pago del procesamiento y otros costes, según el diario “Bangkok Post”.

Atraídos por esta rocambolesca historia, decenas de curiosos y turistas acuden cada jornada a fotografiarse junto al carrito-cafetería, que generalmente se ubica en las cercanías del barrio donde se hospedan miles de mochileros en Bangkok, y expresar su apoyo al empresario tailandés.

El mejor café del mundo se hace con excremento de este animal ACÁ


“Es estúpido y amoral que una empresa que gana cada año cientos de millones de dólares reclame una cantidad de dinero abultada a una persona que vende café en la calle. Estos pleitos legales empeoran la imagen de las multinacionales”, opinó Steve jefferson, quien se encuentra con su pareja de viaje por el Sudeste de Asia.

“Les molesta que el café que se compre en este puesto es más sabroso y de mayor calidad que el que ellos ofrecen en sus locales de diseño, por no hablar de los precios tan desorbitados”, apuntó Tim Smith, quien encontró el puesto tras leer la historia en los medios locales.

“Desde que empezó a correr mi historia por los medios la gente se acerca más a mi sitio, pero en los mejores días como mucho alcanzo a vender entre 100 y 150 unidades”, sentencia Damrong, cuyo café cuesta 20 bat (64 centavos de dólar o 45 céntimos de euro).

8 de noviembre de 2013

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