Un recluso hospitalizado, con custodia policial permanente y atado a la cama, sufrió "una feroz golpiza" tras ser operado y aseguró que ahora "se debate entre la vida y la muerte", denunció hoy la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP).
El hecho habría ocurrido, según la asociación, en el hospital público Pedro Fiorito, del partido bonaerense de Avellaneda, y tuvo como víctima a un joven presidiario al que, mediante una cirugía, se le extrajo un proyectil que tenía alojado cerca de la columna vertebral. El paciente "se reponía satisfactoriamente y se estaba evaluando su traslado a su lugar de origen, el hospital de San Pedro, para que culmine allí su recuperación", indicó la CICOP.
Pero, añadió, "súbitamente y sin relación con el cuadro anterior, los médicos intervinientes observaron en un nuevo examen clínico que el paciente presentaba un ojo ostensiblemente hinchado con un importante hematoma". Luego, según Torres, "el paciente se descompensó clínicamente y tuvo que ser operado de urgencia. En dicha intervención quirúrgica se constató, entre otras lesiones internas, un estallido de duodeno.
Todo lleva a pensar que el paciente fue sometido a una feroz golpiza mientras se recuperaba de la primera intervención". Por todo ello, la CICOP reiteró su pedido al Gobierno bonaerense de "una comisión integrada por los órganos del Estado involucrados, los organismos de derechos humanos y los gremios del sector" para concretar "el Convenio firmado entre el Ministerio de Salud y el de Justicia y Seguridad bonaerenses".
Ese acuerdo, según la asociación, persigue que "las personas privadas de su libertad sean atendidas en hospitales públicos" pero éstos, todavía, no cuentan "con el personal ni con la capacitación necesaria" así como tampoco pueden "garantizar la inviolabilidad de la documentación surgida de dichos procedimientos por carecer los hospitales de infraestructura adecuada para ello".
24 de octubre de 2011