Íconos del rock nacional como Patricio Rey y sus redonditos de ricota, Juana La Loca y Divididos quedaron atravesados por una práctica tan polémica como habitual en la música: canciones que fueron señaladas como plagios, pero que otros leen como inspiraciones, guiños o “sampleos”.
Entre acordes similares, melodías heredadas y homenajes encubiertos, el debate sobre los límites de la creación vuelve a escena y reabre una pregunta clave: ¿Dónde termina la influencia y empieza la copia?
En este marco, el influencer, cantante y guitarrista, Marco Corvatta, compartió 3 similitudes de los artistas argentinos con otros grupos musicales.
Acusar de copia o plagio es simple si para ello solo se toma en cuenta la similitud melódica existente entre dos canciones. Pero para hacer una afirmación como esa, se debe realizar un análisis que dé cuenta del número de acordes o sucesiones idénticas, y ver si esta alcanza la cantidad mínima para ser considerada legalmente plagio.
Es más cotidiano de lo que uno cree el hecho que los músicos y artistas tengan influencias. La inspiración no surge a partir de nada, y es por esto que se suelen confundir sampleos con copias de otras canciones. 'Samplear' consiste en tomar una porción de una melodía para reciclarla y grabarla con otro instrumento, un sistema distinto, o tomar uno de los factores de esta y agregarle otros efectos.
¿Plagio o sampleo?
1) L7 - Shove (1990) // El pibe de los astilleros - Patricio Rey y sus redonditos de ricota (1991)
2) The Zombies - Time of the season (1968) // Sábado a la noche – Juana La Loca (2003)
3) The Movie – Aerosmith (1987) // Ala Delta – Divididos (1991)