Habla adentro de la cancha, y desde ahí les envió un mensaje a todos los que no lo votaron en la elección al premio Balón de Oro de la FIFA. Es que Lionel Messi volvió a dejar rivales detrás para marcar uno de esos goles que seguramente entrarán en los compilados que a lo largo de la historia millones de personas verán.
Otra vez fue Getafe el equipo que lo sufrió, ya que por los octavos de final de la Copa del Rey de España, metió un doblete para asegurarle el pase a la siguiente fase a Barcelona.
En un partido que inició trabado para los Catalanes, que además sufrieron la lesión de Neymar Jr., el rosarino abrió el camino sobre la final de la primera mitad. Tras colarse entre cuatro defensores, desvió el centro para acomodar la pelota en el segundo palo.
Ya en la última parte del partido, se animó a encarar a toda la defensa. Primero metió un enganche hacia fuera para dejar parado al primero de sus rivales. Luego se filtró entre dos para más tarde tirarla larga, dejar pasar al arquero y darle otro pase a la red. Inmessionante.