Era domingo por la noche cuando un vecino del barrio San José retornó a su hogar luego de una cena con amigos.
Al llegar al domicilio, ubicado en Cambrin entre Perito Moreno e Irizar, encontró lo peor: la puerta había sido reventada a patadas y le faltaba ropa y tecnología.
La víctima revisó las filmaciones y vio cómo dos delincuentes habían irrumpido pasadas las 22:30. Una vez dentro se dirigieron a las habitaciones donde tomaron tres notebooks, le vaciaron el guardarropas y se llevaron otros objetos de valor por un total de 10 millones de pesos.
La grabación reveló un momento donde los delincuentes discuten por una mochila para guardar lo robado. Uno de ellos se percató de la presencia de una cámara en la cocina, primero intentó taparla y luego la golpeó hasta dejarla inutilizada.
“Desde Fiscalía me informaron que ya no se detiene a nadie por robos en viviendas, salvo que haya personas adentro y resulten heridas”, se lamentó la víctima.