La costa rosarina del Paraná se convirtió en el escenario de un rescate acuático luego de que una familia pierda el control del kayak y se de vuelta en el agua.
Luego de varios minutos, un instructor de la zona conocido como el “Mago” Rodríguez, llegó hasta ellos y los tranquilizó. “¿Todo bien peque?”, le preguntó al niño. “¿Cómo te llamás?”, le consultó luego para distraerlo de la dramática situación.
Primero les dio indicaciones precisas para vaciar el bote y ayudó a subir al padre para estabilizar el kayak y poder asegurar al nene. Luego fue el turno de la madre. “Vas a subir y hacer lo que yo te digo”, le indicó.
“¿Tenés frío, tenés algún abrigo?”, le preguntó a los padres para proteger al niño.
Concretado el rescate, les preguntó hacia dónde iban y al darse cuenta de que no estaban bien preparados se ofreció a acompañarlos junto un grupo hasta la orilla.