Delito

Fue detenido un empleado de la ciudad que recibía coimas por entregar licencias de conducir

El hombre tenía la línea telefónica intervenida por una investigación que había comenzado en septiembre del año pasado

Dos personas fueron detenidas por coimas en el otorgamiento de licencias de conducir en la Ciudad de Buenos Aires, es decir, el delito de cohecho pasivo. Una de ellas trabajaba en la Dirección General de Habilitación de Conductores , en la sede de Parque Roca, que ofrecía la documentación; la otra era un conductor que entregaba dinero a cambio de la licencia.

La resolución del caso fue tras una larga investigación que se inició en septiembre del 2021 a raíz de una denuncia realizada contra el empleado que trabajaba en la entrada de Roca, en el control de acceso y derivaciones.

Entre las pertenencias del empleado se hallaron los $36.000 de la coima

Con la intervención del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal, se recolectaron pruebas en el lugar y los agentes pudieron constatar la denuncia y confirmar que el empleado gestionaba y vendía licencias a cambio de dinero. Esto ocurría sin que los usuarios realicen el examen o lo realizaran parcialmente.

Con todos los datos el fiscal solicitó una intervención telefónica, otorgada por la jueza Carolina De Paoli, titular del Juzgado Pena, Contravencional y de Falta N°27. A partir de las escuchas se logró corroborar los hechos y conocer que el 16 de noviembre se iba a concretar una venta ilegal de la licencia.

Ese día los investigadores del CIJ, conjuntamente con personal de la División Contravenciones y Faltas contra el Orden Público de Policía de la Ciudad, lograron visualizar al hombre que ofreció la coima junto al empleado y se producía el intercambio de la licencia por el dinero.

Al momento de la detención el empleado estatal tenía $36.000 en efectivo, un teléfono celular y diversas anotaciones con datos filiatorios y de contacto del cliente, que fueron secuestrados para la investigación en curso.

El fiscal también imputó a otras dos empleadas del área de audición y visión, a quienes también se les secuestraron los celulares, ya que, según las escuchas, el conductor le había dicho al empleado que tenía problemas de visión y de audición. Se presume que ambas mujeres fueron cómplices del ilícito.

La causa continúa en investigación para tratar de determinar si hay más personas involucradas o si una organización operaba para la concreción de los ilícitos.

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