La cámara de seguridad de una casa ubicada en la calle Del Escondido registró el momento en el que los ladrones se acercaron con sigilo a la víctima.
Aprovechando el ruido de la lluvia, caminaron detrás de ella por una cuadra hasta que, uno de ellos, la tomó por detrás y le tapó la boca con la mano para evitar que grite.
Sin embargo, el robo no resultó tan fácil como habían pensado: la víctima resistió y apenas le destaparon la boca, comenzó a pedir a los gritos por la policía.
Uno de ellos, asustado, se dio a la fuga. El otro quedó forcejeando con la mujer a la que tiró al suelo sin poder sacarle la cartera.
Segundos después, el otro delincuente volvió y completó el trabajo. La víctima quedó impotente bajo la lluvia y se fue caminando a la comisaría.