Estaban por ir a una cena pero la noche se convirtió en un calvario. Una joven esperaba a bordo de una Honda Wave a su amiga cuando un hombre llegó, le mostró una pistola y la obligó a correr.
La secuencia parecía terminar ahí. “Camila, vení, me quieren robar”, gritó la mujer y el delincuente lanzó el primer tiro. De la casa salió la otra. Juntas encararon al delincuente y comenzaron a pegarle con el casco.
En un primer momento lograron bajarlo pero el asaltante volvió a disparar a quemarropa y le apuntó a una de ellas en el piso.
Finalmente, logró fugarse. Minutos después se encontró con un cómplice con el que asaltaron a un segundo hombre para robarle una Honda Falcon 400.
A las pocas horas y gracias a una investigación del fiscal Matías Ferreiros, lograron detenerle. Según consta en la causa, la segunda víctima aseguró que le dijeron “no me mires a la cara porque te pego un tiro”.
Si bien el delincuente terminó preso, la moto de las chicas no fue recuperada.