Revista 7 Días

El fallo de la bronca

La Justicia condenó a 20 años de prisión a Chabán, pero absolvió a todos los integrantes de Callejeros. Mientras se preparan las apelaciones, todos los acusados se fueron a sus casas. El dolor y la indignación de los familiares.

Por Gaston Rodriguez
El día amaneció espantoso, co-mo avisando que ya nada iba a salir bien. La lectura del fallo por la tragedia producida por causas no naturales más importante en la historia del país estaba fijada para las tres de la tarde. Pero el drama se retrasó 20 minutos. Omar Emir Chabán y los seis integrantes del grupo Callejeros estaban allí des-de muy temprano. El temor a un linchamiento popular es algo con lo que aprendieron a convivir desde que el incendio ocurrido el 30 de diciembre de 2004 en el boliche República de Cromañón dejara el triste tendal de 194 muertos y 1.432 personas heridas. Mientras los imputados aguardaban por escuchar su suerte, debidamente protegidos por un cristal blindado, afuera, un ejército de padres amputados imploraba por algo de justicia para paliar tanto dolor. Pero la anestesia nunca llegó. En fallo unánime, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 decidió condenar al ex gerenciador del local donde se desató el infierno, a 20 años de prisión por los delitos de incendio doloso, seguido de la muerte de 194 personas y lesiones a por lo menos 1.432 y cohecho activo (pago de coimas), al tiempo que para los músicos de la banda Callejeros, Patricio Fontanet, Juan Carbone, Cristian Torrejón, Elio Delgado, Daniel Cardell, Eduardo Vázquez y Maximiliano Djerfy el tribunal decidió la absolución del delito de estrago doloso por el beneficio de la duda. En cambio, sí decidió condenar al ex mánager del grupo, Diego Argarañaz, quien deberá cumplir 18 años de prisión por el delito de incendio doloso calificado.

El tribunal también condenó a Fabiana Fiszbin (ex subsecretaria de Control) y a Ana María Fernández (ex funcionaria de la misma área) a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación especial por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. El subcomisario Carlos Díaz fue condenado a 18 años de prisión por los delitos de incendio doloso y cohecho pasivo, mientras que Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán, fue absuelto por estrago doloso y homicidio simple, aunque recibió un año de prisión en suspenso como partícipe secundario del delito de cohecho activo. Pero tanto fuera como dentro del Palacio de Justicia la ira impedía seguir escuchando la lectura del fallo. Familiares y amigos de las víctimas desataron una lluvia de insultos sobre Fontanet y los suyos, al tiempo que en las inmediaciones de Tribunales comenzó una gresca generalizada entre seguidores de Callejeros, algunos padres y la policía. “Ahora estamos peor que antes”, gritaba una madre en pleno llanto, mientras la foto de su hijo se arrugaba sobre su pecho.

Uno de los miles de símbolos que reflejaban la angustia y la bronca de todos los que esperaron más de cuatro años y medio para ganar un poco de paz para la memoria de sus caídos.

“Matar es gratis”. Más de un centenar de muertos y ni un solo detenido. Ése es el resumen del veredicto, ya que todos los condenados esperarán en sus casas el resultado de las apelaciones, aunque como pena simbólica deban desembolsar la suma de 121.600 pesos en el lapso de diez días. “Es un día importante porque tengo la satisfacción de haberle quitado este peso injusto a los chicos, que duró cuatro años y medio. Lo principal para mí es que fui útil para restablecer un mínimo de estabilidad psíquica y física a los integrantes de Callejeros”, afirmó satisfecho Martín Gutiérrez, abogado de la banda y uno de los blancos favoritos de los familiares de las víctimas, aunque admitió que “nada soluciona el daño tremendo que significó Cromañón, pero ojalá signifique una concientización de la sociedad y aliente a la decisión de pelear por las debidas condiciones de vida, y que el Estado se haga cargo de la seguridad de las personas”.

Por su parte, José Iglesias, padre de una de las víctimas de Cromañón, opinó que “el gran mensaje que queda con el fallo es que en la Argentina es gratis matar”. Para el abogado, “el gran mensaje es que se repita porque el costo es cero” y luego para espantar cualquier gesto de resignación agregó: "Vamos a seguir en la lucha hasta que las cosas cambien”.

Descalificadora fue la actitud de Susana Fontanet, madre del líder y cantante de Callejeros, quien antes de retirarse de Tribunales les “regaló” un gesto obsceno –levantó el dedo mayor– a los familiares que descargaban sobre ella toda su impotencia e indignación en formato de insulto. Una nueva desgracia para los pa-dres. Un nuevo duelo para todos.

Fotos: Juan Vera y Nacho Sánchez.
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