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Burbujas, distanciamiento y medidores de dióxido de carbono: el plan de Kicillof para la vuelta a clases

La provincia de Buenos Aires presentará en las próximas horas su plan para la vuelta a las aulas. Se hará en base a las recomendaciones escritas en el "Plan Jurisdiccional para el regreso seguro" que había sido aplicado en octubre en 26 distritos de bajo riesgo.

De todos modos, se le aplicarán fuertes modificaciones teniendo en cuenta los cambios en la realidad epidemiológica, los últimos estudios científicos publicados y una decisión política: lograr la máxima presencialidad posible en las aulas.

El Plan se consensuará con cada una de las autoridades municipales, consejeros escolares y también los gremios. En eso también se diferencian de Ciudad. "Tenemos un trabajo coordinado de dialogo con los sindicatos docentes", dicen desde el ministerio de Educación provincial. Con ellos se decidió cómo se aplica en cada distrito y se les dieron capacitaciones respecto al plan en marcha.

"El planteo que tiene la Provincia es una combinación de presencialidad y virtualidad, porque no todas las escuelas son iguales y no se puede tomar una medida única", declaró la ministra de Gobierno de Kicillof, Teresa García.

En las zonas de menor riesgo epidemiológico y con menos densidad poblacional en la escuela se podría tener clases presenciales todos los días. En los distritos más complicados sería dos veces por semana presencial, dos virtual y una de integración.

La consigna es poder mantener la distancia social y la ventilación, 1,5 metros entre cada alumno y 2 metros respecto al docente. Para maximizar la presencialidad, las escuelas podrán usar otros espacios para dictar clases (por ejemplo, clubes de barrio).

Además, donde justifique, se estratificarán los horarios de ingresos para evitar que se traslade toda la burbuja en transporte público. Según confirmó, el ministro de Salud, Daniel Gollán, se colocarán unos medidores de dióxido de carbono en cada aula para monitorear de manera permanente que la ventilación sea la correcta.

Se evaluó también colocar ventiladores de techo en cada aula, aunque se descartó en función los últimos descubrimientos científicos: "Son contraproducentes porque mueven el aire. La idea es que el aire circule de adentro para fuera, no que circule de adentro para adentro", explicaron desde Salud provincial.

Además se exigirá el uso de barbijo, la higiene de manos cada 90 minutos, el control de temperatura al ingreso, la ventilación de los ambientes (al menos cada 90 minutos) y el mantenimiento de las puertas y ventanas siempre abiertas.

¿Cuándo empezarían? A diferencia de Ciudad las clases arrancarían el 1 de marzo para inicial y primaria. Aunque las dos semanas previas (desde el 17 de febrero) se harán tareas de revinculación con aquellos chicos que tuvieron mayores dificultades con las clases virtuales. Lo llaman "espacio de intensificación de actividades".

Desde el gobierno de Kicillof se quejan por las críticas de que no se hicieron obras de infraestructura. "Recibimos mucho deterioro de las escuelas a nivel infraestructura. Se trabajó durante todo el año pasado con obras que incluyen sanitarios, agua, gas e instalaciones eléctricas", dicen desde el ministerio de Educación provincial. Esas obras, según reportan, se declararon esenciales y no se interrumpieron ni siquiera en la primera etapa de la cuarentena. Son 2830 obras en ejecución, la mayoría de ellas terminadas. "No son todas las obras que se necesitan", reconocen.

En el receso, además, Provincia transfirió un aporte adicional a consejos escolares para que lleven adelante otras obras. Y los municipios recibieron un "fondo educativo" para destinar a obras de infraestructura.

Por otro lado, dicen que los plazos de presencialidad se irán ampliando también a medida que avance la campaña de vacunación. Pero, aclaran, que no es excluyente para la vuelta a las clases.

A24

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