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Un policía retirado y dos ladrones muertos en otro sangriento asalto

José Francisco López Aguilera (52) se tiroteó con asaltantes que intentaron entrar a su rotisería a robar, en San Francisco Solano.

A José Francisco López Aguilera (52), sus compañeros de la Policía Federal  le decían "Enano". Estaba retirado y su casa se había convertido en un negocio de comidas, en medio de la pandemia de coronavirus. Este sábado por la noche estaban trabajando cuando Flavia, su esposa, abrió la puerta. La encañonaron en el jardín delantero e intentaron entrar para robarles. Entonces Aguilera sacó su arma y se tiroteó con los asaltantes. Terminó muerto delante de su hijo. Dos delincuentes también.

"Él defendió a su familia, murió como lo que fue toda su vida: un héroe", alcanzó a decir Flavia a Clarín. Desde su casa de San Francisco Solano, resaltó: "Fue súper honesto, ni para viajar en el colectivo pedía. Cuidaba a su barrio y fue un gran compañero. Si no que pregunten a los que trabajaron con él cómo era 'El Enano', como le decían sus camaradas", insistió la mujer.

Todo ocurrió alrededor de las 20.30. El matrimonio y su hijo estaban en la casa de la calle El Cóndor al 3500, que divide los partidos de Almirante Brown y Quilmes, cuando los sorprendieron para robarles.

Según el relato de Flavia, cuando le apuntaron a ella su marido sacó su arma reglamentaria, se identificó como policía y se defendió a los tiros para protegerla.

Si bien aún no fue realizada la autopsia, los peritos establecieron que López Aguilera recibió dos disparos: uno en un pulmón y el otro en el corazón.

Durante el enfrentamiento, el agente retirado hirió a los asaltantes, que lograron escapar de la rotisería pero cayeron muertos a pocas cuadras. Un patrullero que hacía el recorrido preventivo por el barrio fue alertado por los vecinos.

Cuando llegaron al lugar del hecho constataron que López Aguilera ya no tenía signos vitales. Junto a él había un revólver calibre .38 y, dentro de su casa, una pistola 9 milímetros. Lo trasladaron de urgencia al Hospital de San Francisco Solano, donde constataron su muerte.

Los asaltantes no fueron identificados. Según Télam, uno falleció por un disparo que ingresó por la axila derecha y otro de un impacto con orificio de entrada y salida por la clavícula derecha.

Al lado de los cuerpos de cada uno de los asaltantes, que cayeron en la calle 841 y avenida Ferrocarril Provincial, encontraron un revólver calibre .22.

Las imágenes de los delincuentes muertos se difundieron en redes sociales y en medios locales. "El que está en la foto es el papá de mi hijo y si cometió un error no defiendo a los chorros ni mucho menos... pero hay que pensar que hay una familia detrás que lo crió y apoyó en todo, pero por culpa de las malditas drogas terminan así... a veces hay que ponerse a pensar que tenemos hijos y nietos, y que Dios no lo permita no terminen así, porque uno los cría de la mejor manera pero donde agarraron este camino terminan así", publicó una joven en Facebook.

La investigación quedó en manos de la UFI N° 11 de Lomas de Zamora, especializada en el delito de "entraderas", a cargo de la fiscal María Laura Alfaro. La causa fue caratulada como "triple homicidio en ocasión de robo" y esperan las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para confirmar la versión de los testigos e intentar determinar si hubo otros cómplices involucrados.

A sólo ocho cuadras del lugar del hecho, el miércoles a la madrugada, María Fernanda Álvarez (36) murió luego de que la empujaran de la moto para robarle. Por el hecho hay dos adolescentes detenidos, que son del barrio y se tirotearon con la Policía durante un allanamiento de urgencia.

Se trata del segundo hecho en una semana en el que un policía termina muerto en un intento de robo. Marino Nicolás Romero (27) fue asesinado de dos disparos cuando intentaron asaltarlo en Gregorio de Laferrere, La Matanza.

El oficial de la policía de la Ciudad estaba esperando el colectivo para ir a trabajar, alrededor de las 4.30, cuando lo interceptaron para robarle. Recibió un tiro en el cuello y otro en el abdomen. Murió por la gravedad de las heridas. Durante el enfrentamiento uno de los dos ladrones recibió tres disparos y también falleció a los pocos metros. El cómplice fue detenido a las pocas horas.

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