En el marco de una entrevista, Luis Barrionuevo criticó al kirchnerismo, Cristina Kirchner y Mauricio Macri, y habló sobre su anterior respaldo electoral al actual presidente Javier Milei.
Uno de los momentos más llamativos de la entrevista fue cuando relató que una reunión con Milei modificó por completo su relación con el Presidente.
“Sostuve electoralmente al presidente, aunque una reunión con Javier me llevó a no querer verlo más”, aseguró el sindicalista, sin brindar mayores precisiones sobre aquel encuentro.
Barrionuevo también cuestionó el rol actual de la CGT y sostuvo que la central sindical acompaña al Gobierno pese a sus críticas públicas. “Milei está solo; la CGT apoya, se va a quejar al Papa y hace videos culturales”, ironizó el dirigente durante la conversación.
En esa línea, planteó que el Presidente no puede sostener que el movimiento sindical no acompaña su gestión. “Milei no puede decir que no acompañamos”, remarcó al diferenciar el respaldo político que, según afirmó, recibió el mandatario de las críticas que posteriormente surgieron desde distintos sectores.
Cristina y Macri:
Las declaraciones más contundentes estuvieron dirigidas contra dos ex presidentes: Cristina Kirchner y Mauricio Macri.
“Acá hay dos personas que son dañinas, una es Cristina, la otra es Macri”, sentenció el dirigente, al señalar a ambos como las figuras que considera más perjudiciales del escenario político actual.
Barrionuevo también consideró que el kirchnerismo perdió el peso que tenía dentro de la política argentina. “El kirchnerismo ya no existe”, afirmó, en una definición que extendió su diagnóstico sobre la pérdida de influencia de ese espacio.
El sindicalista sostuvo además que el escenario político todavía se encuentra abierto y que será el paso del tiempo el que determine qué figuras y sectores lograrán consolidarse.
“El tiempo definirá lo que viene”, concluyó Barrionuevo, luego de una entrevista en la que repartió críticas entre distintos sectores.
El rol de Kicillof en la interna peronista:
El sindicalista analizó el escenario político actual y dejó definiciones contundentes sobre el futuro del peronismo y las figuras que hoy disputan el poder.
Se refirió al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y evaluó el peso de las problemáticas estructurales del territorio bonaerense frente a sus eventuales aspiraciones de liderazgo nacional.
Al ser consultado sobre el rol del mandatario provincial, Barrionuevo lo reconoció como una de las principales figuras de recambio, afirmando de manera categórica que "es el único candidato" que asoma en la discusión interna actual.
Sin embargo, advirtió de inmediato que las tensiones políticas y mediáticas lo someten de manera constante a un fuerte desgaste político y territorial.
En esa línea, el dirigente gremial relativizó el impacto de las críticas recurrentes sobre la gestión bonaerense, centrándose particularmente en la problemática de la inseguridad.
"¿Qué va a hacer el gobernador si dos delincuentes o tres, o una banda, matan a alguien? ¿Qué culpa tiene el gobernador?", argumentó Barrionuevo, señalando que la complejidad de la provincia de Buenos Aires trasciende la capacidad de respuesta inmediata de un mandatario y rechazando los discursos que apuestan exclusivamente a la lógica de la mano dura.
"Ganó el menemismo, pero gobernó el cafierismo”:
Por otro lado, Barrionuevo analizó de manera crítica su experiencia dentro de la función pública durante los años noventa.
Dejó una fuerte definición política al asegurar que "ganó el menemismo, pero gobernó el cafierismo". Con esta frase, describió las tensiones internas y el desplazamiento del sector que originalmente impulsó la llegada de Carlos Menem al poder.
Durante su intervención, el gremialista detalló las razones que precipitaron su salida de la gestión de gobierno, vinculándolas de manera directa con el avance del denominado "sector celeste" dentro del armado oficialista.
Barrionuevo expuso las diferencias insalvables que mantuvieron con dicho espacio y cómo esa puja interna terminó por minar la estructura original del proyecto político.
Finalmente, el dirigente no ocultó su frustración al referirse al desenlace de aquella etapa histórica. Manifestó abiertamente su desilusión por los hechos de corrupción de la época, marcando una clara distancia conceptual con los escándalos que salpicaron a la administración nacional de ese entonces.
"Nos juntábamos en el barrio a escuchar los discursos de Perón":
El dirigente sindical recordó sus orígenes y vínculo con el peronismo. Evocando su juventud y el impacto de los liderazgos populares, destacó frases como "Nos juntábamos en el barrio a escuchar los discursos de Perón".
Asimismo, repasó anécdotas de su infancia ligadas al movimiento justicialista, mencionando su escapada descalzo a los 11 años para ver una caravana presidencial, y relató cómo vivía el fenómeno político comunitario a través de las reuniones con sus amigos para escuchar al líder político en la radio.