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"Me compraron el silencio": un influencer libertario rompió el código y contó cómo funciona el negocio de la política en redes

Fran Casaretto reveló cómo funciona el negocio detrás de las cuentas políticas en redes sociales. Habló de pagos por publicaciones, campañas negativas, acuerdos de silencio y la monetización de contenidos.
 

Por Redacción

Jueves, 25 de junio de 2026 a las 09:20

Fran Casaretto, uno de los tuiteros libertarios más conocidos del ecosistema digital argentino, realizó explosivas declaraciones durante una entrevista con el periodista Ramón Indart en el streaming Neutral, donde describió cómo funciona el negocio político y económico detrás de las redes sociales.

Durante la charla, Casaretto contó que comenzó su actividad en X (ex Twitter) en plena pandemia de coronavirus, impulsado por el malestar que le generaban las restricciones sanitarias y el impacto que tenían sobre sus hijos.

Según relató, la imposibilidad de asistir a la escuela y los efectos del aislamiento lo llevaron a volcarse cada vez más a las redes sociales, donde comenzó a publicar opiniones y a conectarse con otros usuarios.

Con el paso del tiempo, empezó a entrevistar dirigentes políticos a través de Twitter, una modalidad que, según explicó, todavía no era habitual en aquel momento.

Esas entrevistas le permitieron ganar notoriedad, sumar seguidores y establecer vínculos con referentes de distintos espacios políticos.

"Me encantaba hacerlo", recordó durante la conversación con Indart, al describir cómo fue creciendo dentro de la plataforma hasta convertirse en una cuenta con fuerte alcance.

Sin embargo, también admitió que el mundo de Twitter tiene límites y sostuvo que existe una línea que no debe cruzarse.

Para Casaretto, las discusiones, insultos y provocaciones forman parte de la dinámica habitual de la red social, pero aseguró que las amenazas o referencias a la muerte constituyen un terreno completamente distinto.

El negocio detrás de los tuits virales

Uno de los momentos más impactantes de la entrevista llegó cuando el influencer comenzó a explicar cómo funciona la monetización dentro de X y cuánto dinero puede mover una publicación con gran alcance.

Según afirmó, existen usuarios que llegaron a cobrar cifras millonarias por una sola publicación.

"Hay usuarios de Twitter que cobran muchísimo. Han llegado a cobrar un millón por tuit", aseguró.

De acuerdo con su explicación, el valor de una publicación depende de la capacidad de viralización y de la cantidad de personas a las que puede llegar un mensaje determinado.

Casaretto sostuvo que las campañas políticas utilizan con frecuencia este mecanismo para instalar temas, amplificar discursos o atacar adversarios.

También explicó que los mensajes negativos suelen generar más interacción porque despiertan respuestas de detractores y simpatizantes, algo que beneficia al algoritmo de la plataforma.

"El tweet negativo genera una mayor interacción de haters", señaló.

En ese contexto, explicó que la red social obtiene ganancias a través de la publicidad que aparece entre comentarios e interacciones, y que una parte de esos ingresos termina llegando a determinados creadores de contenido.

El entrevistado aseguró que llegó a obtener ingresos importantes gracias a la monetización.

"He llegado a ganar 400 mil pesos por quincena", reveló.

Y agregó que en algunos meses los ingresos combinados entre monetización y actividad vinculada a redes podían alcanzar cifras aún mayores.

"Me compraron el silencio": la frase que encendió la polémica

La declaración que más repercusión generó fue cuando Casaretto admitió haber recibido dinero para dejar de hablar sobre determinados temas.

Consultado por Indart acerca de si alguna vez le habían pagado para no mencionar a alguien, respondió sin rodeos.

"Sí, me compraron el silencio", afirmó.

El influencer explicó que el acuerdo no involucró a un dirigente político sino a una empresa con la que mantenía un conflicto público.

Según su relato, había comenzado a criticar a esa compañía por una situación que le había tocado vivir personalmente y, posteriormente, recibió una propuesta económica para terminar con las publicaciones.

"Nos estás matando, tomá plata", describió al recordar el planteo que le realizaron.

Casaretto sostuvo que aceptó el acuerdo y que, a partir de entonces, dejó de referirse al tema.

Consultado sobre el monto, indicó que el silencio podía llegar a costar "un millón por mes durante campaña".

Estas declaraciones encendieron un intenso debate en redes sociales sobre la transparencia de los contenidos políticos que circulan en internet y sobre la influencia que pueden tener los intereses económicos detrás de determinadas cuentas.

Además, el entrevistado comparó el universo de los tuiteros políticos con las barrabravas del fútbol, al señalar que muchas veces los referentes de espacios enfrentados mantienen relaciones cordiales fuera de las disputas públicas.

"Somos como una barrabrava de Boca o River que después se sienta a comer junta", concluyó.

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