Una jubilada de 70 años fue engañada por dos delincuentes que se hicieron pasar por empleados de una compañía eléctrica y lograron ingresar a su vivienda de la localidad bonaerense de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, para robarle. Sin embargo, el hijo de la mujer escuchó sus gritos, salió de la habitación y se enfrentó a golpes con los ladrones, a quienes finalmente logró echar de la casa.
El hecho ocurrió cuando los falsos operarios llegaron al domicilio y le dijeron a la jubilada que eran trabajadores de la empresa de electricidad. Uno de ellos la hizo salir para mostrarle el medidor mientras otro ingresó a la propiedad. En tanto, un tercer cómplice aguardaba en un auto Ford Escort y otro permanecía en las inmediaciones.
De acuerdo con el relato de Donato, hijo de la víctima, los delincuentes habrían aprovechado que su padre había salido a pasear a las perras de la familia para concretar el asalto.
"Se logran meter. Viene uno, el grandote, que es con el que me agarro, la engaña a mi vieja, la hace salir, le muestra el medidor y él entra", relató Donato.
Según explicó, la mujer dejó la puerta abierta porque había confiado en quienes se presentaron como empleados de la compañía eléctrica. "Dijeron 'soy de la luz'. A los dos minutos se ve en el video que entra otro chabón", contó.
Una vez dentro de la vivienda, los delincuentes cerraron la puerta y las cortinas. Fue entonces cuando Donato escuchó los gritos de su madre desde una de las habitaciones.
"Escucho el grito de mi vieja. No es el grito que escuchamos todos, sino un grito de desesperado y dos voces que no conocía", recordó.
El hombre salió de su habitación y encontró a su madre en el piso, mientras los dos asaltantes intentaban reducirla. "La veo a mi vieja tirada y los dos chabones encima. Y ahí empieza, ahí empezás a forcejear", relató.
Donato se enfrentó a golpes con ambos delincuentes y recibió varios golpes en el rostro. "Yo cuando salgo del cuarto me les puse adelante. A él y al otro, una piña cada uno. Y ahí los chabones me agarran a mí y me empiezan a pegar. Piña va, piña viene", describió.
En medio del enfrentamiento, la jubilada logró levantarse y abrir la puerta de la vivienda. Su hijo continuó peleando con los asaltantes hasta llevarlos hacia la calle
"A las piñas me los llevo afuera, a los dos. Grandes como vos, un poquito más grandes de edad y de estatura. O sea, eran más grandes que yo, dos", señaló Donato.
El hombre terminó con heridas visibles en el rostro y explicó que las marcas son consecuencia del enfrentamiento. "Tengo las marcas de la defensa, la defensa de mi madre y de la casa", afirmó.
Además, contó que su madre quedó con moretones producto del forcejeo. "La agarraron de la boca y la apretaron, una señora grande de 70 años", indicó.
Donato también reconstruyó la maniobra previa de los delincuentes y explicó que, según pudo observar en las cámaras de seguridad, los asaltantes habían vigilado los movimientos de la familia antes de ingresar.
"Habían pegado una vuelta a la manzana, habían visto que mi viejo había ido a pasear las perras, hicieron las cuentas: 1+1=2. Se fue el señor, le agarraron a la señora; cuando viene el señor, lo agarramos al señor, lo robamos a todos y nos vamos", relató con ironía.
Los delincuentes finalmente escaparon en el Ford Escort en el que se movilizaban y son buscados por los investigadores.