Una mujer de 51 años había viajado desde Buenos Aires a Mar del Plata para acompañar a sus padres antes de una operación y vivieron una pesadilla. Esa misma noche, cinco delincuentes ingresaron a la vivienda del barrio Stella Maris, redujeron a los tres y los ataron para desvalijarlos.
El hecho ocurrió el jueves cerca de las 20.17, cuando la mujer se encontraba en la casa junto a sus padres, una pareja de jubilados. El hombre, de 81 años, tenía programada para el día siguiente una operación de vesícula.
Los delincuentes clonaron el control remoto y accionar el portón magnético para ingresar a la propiedad por el garaje. Una vez dentro, redujeron a los tres integrantes de la familia y los trasladaron hasta el living.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, alrededor de las 20.17 los delincuentes clonaron el control remoto del portón del garaje y lo utilizaron para ingresar a la propiedad. Una vez dentro, redujeron a los tres integrantes de la familia y los trasladaron hasta el living.
Los asaltantes ataron a las víctimas y las dejaron inmovilizadas mientras recorrían los distintos ambientes de la vivienda en busca de dinero y objetos de valor. Según la denuncia, ninguno de los tres fue golpeado durante el robo.
Los cinco delincuentes actuaron con los rostros cubiertos y utilizaron guantes, aparentemente para evitar dejar huellas dactilares. Mientras mantenían retenida a la familia, revisaron diferentes sectores de la casa y revolvieron habitaciones en busca de dólares, alhajas y otros elementos de valor.
“Fue una pesadilla, jamás pensé que me iba a tocar vivir algo así. Todavía no lo puedo creer”, contó la mujer de 51 años, quien había viajado desde Buenos Aires para acompañar a sus padres antes de la intervención quirúrgica prevista para el día siguiente.