En 2020 descubrieron que un policía bonaerense mantenía en paralelo un negocio vinculado a la venta de drogas. Alertado por una posible captura, el efectivo se fugó y se perdió rastro de él durante seis años.
Un escuadrón especializado de la Gendarmería de Buenos Aires encontró una pista sobre su posible paradero y utilizó varias aeronaves no tripuladas para investigar una serie de domicilios desde arriba.
Así, y tras un año de recabar pruebas, descubrieron un patio en el pulmón de la manzana. A dicho domicilio entraba y salía de forma consistente una persona, mientras que otra esperaba sentada sobre un porsche.
De esta forma descubrieron que se trataba del efectivo prófugo que utilizaba la casa de un familiar para esconderse mientras recibía mercadería y otros insumos desde el exterior.
El operativo fue realizado por varios escuadrones de fuerzas especiales, la unidad de aviación y personal especializado en delitos tecnológicos de la Gendarmería. Dentro de la casa tenía chalecos antibalas y una pistola 9mm reglamentaria perteneciente a sus tiempos dentro de la fuerza. El ex-policía quedó incomunicado.