"Le Toupé” era uno de los kioscos tradicionales dentro del Mercado Comunitario Central. Con acceso por calle Peña al 6644, el sitio era frecuentado por numerosos clientes. Sin embargo, una investigación policial puso de manifiesto que buena parte de ellos no iban ni por la yerba ni el azúcar sino para apostar de forma clandestina.
Todo comenzó cuando El Instituto Provincial de Loterías y Casinos recibió una denuncia anónima que informaba de un comercio que ejercía servicios de quiniela y otros juegos de azar sin ningún tipo de habilitación.
Al allanar el sitio, la DDI de Mar del Plata descubrió que, pese a la ilegalidad de la maniobra, las dueñas del comercio, de 38 y 62 años, tenían cartelería vinculada. “Por favor, revise su jugada antes de retirarse. No hay reclamos”, decía uno que tenían justo debajo de una lista de precios.
Revisando a fondo el local se encontraron con un gran número de papeles y talonarios escritos a mano donde anotaban apuestas para la Quiniela Nacional así como para varias de las loterías provinciales.
A su vez, secuestraron tres posnets de débito automático con los que cobraban las jugadas, un celular, $120 mil pesos y folletería vinculada. Ambas mujeres fueron imputadas por “juego clandestino” y deberán enfrentar a la Justicia.