El sistema de videovigilancia del Centro de Operaciones Tigre (COT) divisó a dos sujetos sospechosos que merodeaban por un barrio de madrugada. Minutos después, un operador de cámara detectó en tiempo real un robo que los involucraba.
Los delincuentes vieron un portón semiabierto. Uno de ellos se metió y el otro se quedó haciendo de campana. Luego de salir con una caja y otras pertenencias, le dijo al cómplice que lo espere, que había algunas cosas más para agarrar. Pero ya era tarde.
Advertidos por las cámaras, Agentes del Centro de Operaciones Tigre y efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires pusieron en marcha un operativo para detenerlos. El que quedó de campana fue detenido en el lugar en posesión con las cosas de las víctimas.
El otro, al escuchar las sirenas, se internó en el patio e intentó escapar por atrás. “Está oculto en la casa”, informó un operador de cámaras. Gracias a la coordinación y al esfuerzo de los agentes, que iluminaron con linternas toda la zona, lograron detenerlo.
De este modo redujeron a los delincuentes y recuperaron las pertenencias sustraídas del domicilio. Uno de los apresados contaba con pedido de captura activo por otros robos.