Les venían siguiendo la pista hace tiempo y gracias a una minuciosa investigación, lograron individualizar e identificar a los integrantes de una organización narco que controlaba varios puntos de venta y laboratorios.
La Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado detuvo a cuatro mujeres y cuatro hombres de entre 18 y 25 años que operaban en los partidos de Tigre y San Fernando. La aparición de un ladrillo de cocaína con el sello de la “Z”, abrió la hipótesis de un gran proveedor narco.
Los delincuentes se desempeñaban en distintos roles vinculados a la adquisición, fraccionamiento, ocultamiento, distribución y comercialización de estupefacientes, además de tareas de apoyo logístico. Mientras que algunos se encargaban del manejo de los búnkers, otros usaban su domicilio como laboratorio o depósito.
Cómo resultado de los procedimientos realizados en Tigre y San Fernando, los efectivos secuestraron, más de 7 kilos de cocaína en panes, 6 kilos y medio de marihuana en trozos compactos, una carabina calibre .22, sin numeración, no apta para el disparo, ocho celulares, cuatro balanzas de precisión, $400.000 pesos, un Volkswagen Fox y una moto Honda Wave.
Durante los allanamientos, realizados por escuadrones tácticos en medio de la madrugada, algunos de los narcos ofrecieron resistencia.