Parecía una oferta única: un terreno de buen tamaño pensado para la construcción y con cuotas accesibles. Contactó al vendedor por WhatsApp y cuando éste le ofreció un encuentro presencial, se relajó. La confianza de la compradora aumentó aún más al ver que el hombre tenía papeles del lote.
Durante el encuentro, le pagó 20 mil dólares que correspondían a una parte de la compra total. Sin embargo, al ir a visitar el terreno dónde construiría su futura casa se llevó una sorpresa: se trataba de un sitio dónde se estaba armando una plaza pública.
Gracias al trabajo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado lograron dar con cinco domicilios: dos en San Martín, dos en Ezeiza y uno Berazategui. A su vez, rastreando las llamadas, descubrieron que provenían de un hombre preso en una alcaidía.
Dos de los tres involucrados eran ex-agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, entre ellos, el que estaba cumpliendo una condena.
Cómo resultado de los allanamientos se incautaron pistolas, municiones, seis tarjetas de créditos, chalecos de la PSA y celulares con los que efectuaban los fraudes.