La dueña de una fiambrería ubicada en calle 13 entre 500 y 501 llegó temprano a trabajar y se encontró con un desastre: tenía una vidriera estallada y le faltaba mercadería de todo tipo. Al revisar las grabaciones encontró la respuesta. Habían sido dos personas que entraron a los piedrazos.
Con este registro fílmico, personal de la Comisaría 13ra logró unir una seguidilla de seis robos que habían ocurrido con diferencia de una semana en Gonnet. Gracias a las cámaras, identificaron a uno de los sospechosos, un joven de 18 años.
Al llegar al domicilio, los efectivos se encontraron con una fuerte resistencia de la madre que quería evitar que se lleven a su hija y a la hermana, de 14 años, a la que llevaba a los asaltos. La mujer se puso en actitud hostil e intimidó a los efectivos con un machete y un pico.
A su vez, vecinos de la cuadra y otros familiares se sumaron a la resistencia al operativo y comenzaron a tirarle piedras al patrullero, que finalmente se llevó a la madre y a los dos hijos delincuentes.
En el sitio, los oficiales secuestraron parte de la mercadería robada -ropa, una televisión y productos alimenticios- así como una réplica de arma de fuego que el joven usaba para intimidar a las víctimas.
El ladrón terminó detenido al igual que su madre de 37 años. Sobre él pesan acusaciones de hurto, tentativa de robo y resistencia a la autoridad. La menor de 14 años fue enviada con su abuela.