Comenzaron a escucharse los tiros y poco a poco se fueron acercando hasta su casa. Entre la curiosidad y el miedo, un vecino del barrio Ejército de los Andes, popularmente conocido como Fuerte Apache, salió al balcón y comenzó a grabar.
Mientras filmaba advirtió a su familia: “no bajen ni salgan, quédense acá”. Segundos después aparecieron varios delincuentes corriendo mientras disparaban e intentaban ocultarse en los pasillos. En total, se escucharon 30 detonaciones de ametralladora y pistolas.
El saldo de la infernal balacera fue de tres heridos, entre ellos, un vecino de 68 años que no tenía nada que ver en el enfrentamiento y terminó con un balazo en el pie. Los otros dos, de 23 y 30, tenían antecedentes penales y formaban parte de una estructura narco.
La principal hipótesis, de todos modos, apunta a un tema vinculado con la venta de droga y la ocupación de búnkers en el interior del complejo y adyacencias.
Fue tal la violencia que se desató que vecinos del lugar no pudieron dormir en casi toda la noche. Es que luego de los tiros desembarcó la Policía con un imponente dispositivo para resguardar la zona y evitar nuevas reyertas. La justicia, mientras tanto, recopila imágenes y testimonios para intentar identificar a los responsables del descontrol que dejó tres heridos.
Horas antes, uno de los narcos había subido una foto con una ametralladora advirtiendo a los vecinos de Ciudadela que a partir de las 12 de la noche había “toque de queda”.