La primera intervención se desarrolló en la localidad de 9 de Abril cuando en el marco de un control vehicular los agentes vislumbraron el acercamiento de dos micros de larga distancia, los cuales transportaban gran cantidad de bultos de lona tipo arpillera tanto en la parte superior como así también en la parte inferior de los vehículos en cuestión.
Sobre los dos rodados, el personal policial ejecutó la debida apertura de un total de 450 embalajes sospechosos, dentro de los cuales se determinó la existencia de una importante cantidad de indumentaria de origen extranjera (remeras, pantalones, zapatillas, etc.) que no poseía el correspondiente aval aduanero.
Ante tales circunstancias, la citada autoridad judicial ordenó el inmediato decomiso del cargamento hallado. En el mismo sentido, también dispuso el secuestro de ambos micros y la detención de sus doce ocupantes; siete argentinos, uno de nacionalidad paraguaya y cuatro ciudadanos bolivianos.
Conjuntamente con personal de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), se determinó que la totalidad de la mercadería ilegal junto a los rodados ascendía a un aforo aproximado de 900.000.000 pesos. Se calcula, además, una evasión fiscal equivalente a dicho monto, lo que por consecuencia significaba un enorme perjuicio para la economía de nuestro país.
El “oulet” de “primeras marcas”
En otro orden, los agentes de la mencionada dependencia de la PFA llevaron a cabo, en la localidad de Villa Centenario del distrito de Lomas de Zamora, más de veinte allanamientos encuadrados en la Ley de Marcas.
Dicha causa tuvo su génesis a raíz de una serie de denuncias formuladas por representantes legales de diversas firmas comerciales, quienes alertaban acerca del funcionamiento de una reconocida feria tipo “outlet” ubicada sobre la Av. Larroque, que comercializaba productos apócrifos.
En consecuencia, los uniformados desarrollaron una detallada pesquisa, estableciendo la veracidad de los hechos denunciados y certificando que la mercadería que se ponía a la venta, efectivamente, era espuria y no poseía ningún aval que autorice su tenencia y posterior venta.
Además, los productos que se vendían correspondían a diferentes marcas muy reconocidas; delito que vulneraba los derechos de propiedad intelectual de las empresas que se hallaban siendo damnificadas.
Se confiscaron alrededor de 800 camisetas con inscripciones y logos, cientos de remeras, shorts, pantalones y pares de zapatillas, varios vasos, termos, botellas térmicas y fundas. Todos estos elementos poseen un monto total de 95.236.000 pesos.