Venía manejando y se dio cuenta de que algo no andaba bien cuando vio pasar a toda velocidad a dos camionetas de la policía. Unos metros delante de él venía un Volkswagen Vento al que los móviles intentaron parar.
Allí, el sospechoso fue embestido por al menos dos patrulleros que lograron cortarle el paso, lo que provocó severos daños en el frente de las unidades oficiales. A pesar de los choques, el hombre persistió en su intento de marcha. “¡Se le escapó!”, dijo sorprendido el conductor que filmaba.
La situación obligó a uno de los uniformados a descender del móvil y efectuar disparos disuasivos directamente hacia las ruedas del vehículo.
Uno de los impactos dio de lleno en un neumático, haciendo que el auto perdiera el control y quedara varado sobre la banquina, donde el personal policial redujo y aprehendió al conductor de inmediato.
Aunque no se hallaron armas de fuego en el interior del rodado y no se registraron heridos de ninguna gravedad, las requisas posteriores revelaron elementos alarmantes: el sujeto trasladaba dos bombas molotov preparadas en el habitáculo.
Las primeras hipótesis de los investigadores ligan el trasfondo del violento episodio a un supuesto caso de infidelidad.
Asimismo, una vez trasladado a la dependencia policial, los efectivos constataron en el sistema que el tucumano poseía una restricción de acercamiento vigente ordenada por el Juzgado de Familia en el marco de una causa por violencia familiar, de la cual todavía no había sido notificado formalmente.