Quince personas fueron aprehendidas durante 30 allanamientos simultáneos realizados en el complejo habitacional Etchepare de Mar del Plata, donde los investigadores detectaron soldaditos armados en los techos de las torres que disparaban para alertar sobre la llegada de la Policía. En el lugar también se encontraron armas de fuego, estupefacientes fraccionados para la venta y elementos vinculados con distintas actividades delictivas.
El operativo fue realizado por la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, con la colaboración de otras áreas policiales. La investigación apunta a una organización autodenominada “Los Coppelos”, que operaba desde distintos departamentos del complejo y está vinculada con la comercialización de drogas, usurpaciones, amenazas, robos, extorsiones y delitos contra la propiedad automotor.
La causa está a cargo de la fiscal Florencia Salas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 1, y del juez de Garantías Gabriel Bombini, ambos del Departamento Judicial Mar del Plata.
Según la pesquisa, los integrantes de la organización habían montado un sistema de vigilancia en las torres para anticipar los movimientos policiales. Armados, los vigías se apostaban en los techos y alertaban al resto de los sospechosos sobre la presencia de los efectivos para facilitar el ocultamiento de armas y drogas.
Los investigadores también detectaron una estructura con funciones diferenciadas, en la que algunos integrantes se encargarían de coordinar las maniobras delictivas, mientras que otros tendrían a su cargo el almacenamiento y fraccionamiento de estupefacientes, la distribución mediante la modalidad delivery, la reducción de objetos robados y el desguace de vehículos de procedencia ilícita.
La investigación se inició a partir de tareas de inteligencia criminal, vigilancias, registros fotográficos y fílmicos y relevamientos aéreos con drones. Esas medidas permitieron identificar 30 departamentos relacionados con las actividades ilícitas y reunir elementos para solicitar las órdenes de allanamiento.
Como parte de las tareas previas, durante septiembre y octubre se realizaron otros procedimientos que permitieron detener a sospechosos y secuestrar armas de fuego, municiones, vehículos, autopartes, teléfonos celulares y prendas de vestir. Esos antecedentes aportaron nuevos elementos para profundizar las líneas investigativas sobre las distintas células que operarían en el complejo.
El despliegue principal se concretó el 23 de octubre, con la participación de aproximadamente mil efectivos de distintas dependencias policiales. Los procedimientos incluyeron irrupciones en los objetivos, controles perimetrales y operativos de prevención en las inmediaciones del complejo ubicado en el sector delimitado por las calles Río Negro, Pasaje Venezuela, Santa Cruz y Colombia.
Como resultado, 15 personas fueron aprehendidas. Entre ellas está uno de los principales referentes de la organización investigada, presuntamente vinculado con la comercialización de estupefacientes. Además, los investigadores identificaron a otras personas que registrarían medidas de captura por delitos contra la propiedad.
Durante los allanamientos se secuestraron dos escopetas calibre 12/70 con numeraciones suprimidas, un revólver calibre .44, dos armas de fabricación casera tipo “tumbera”, dos revólveres calibre .32 y otro calibre .38, estos últimos también con numeraciones suprimidas. Asimismo, se incautaron municiones de distintos calibres y una granada de mano de gas CS, que no presentaba signos de detonación.
En cuanto a las drogas, los efectivos encontraron 177,1 gramos de cocaína distribuidos en 746 envoltorios y 197,46 gramos de marihuana fraccionados en otros 100 paquetes. También secuestraron tres motos, 22 teléfonos celulares, tres memorias microSD, dos tarjetas SIM, una balanza de precisión, dinero en efectivo en pesos y moneda extranjera, cuchillos, una navaja y chapas patentes de motovehículos.
Los elementos incautados serán sometidos a peritajes para determinar su posible vinculación con otros hechos delictivos e identificar eventuales conexiones entre los sospechosos.
Deterioro edilicio
Tras los procedimientos, personal de Bomberos y de la Dirección de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas realizó un relevamiento de las condiciones edilicias y ambientales de las torres 1 y 2 del complejo.
El informe detectó un importante deterioro y falta de mantenimiento, con desprendimientos de hormigón y mampostería, estructuras metálicas expuestas, filtraciones de agua y daños en cielorrasos. También se observaron instalaciones eléctricas deficientes, cableado expuesto, conexiones precarias y falta de dispositivos de protección en el tablero eléctrico general.
A esas condiciones se sumaron la ausencia de extintores, señalización e iluminación de emergencia, obstáculos en los pasillos y acumulación de residuos y agua estancada. Según el relevamiento, la combinación de esos factores podría comprometer la seguridad de los habitantes y hace necesaria una evaluación técnica especializada.
Luego de los procedimientos, el complejo quedó bajo custodia policial y se articuló con organismos de Servicios Sociales para asistir a las familias y evaluar sus necesidades.