En redes sociales mostraba una vida de lujo: cenas en Puerto Madero, viajes y propinas en dólares. Sin embargo, detrás se ocultaba una trama delictiva. La joven financiaba todos sus movimientos con robos bajo la modalidad “viuda negra” con la complicidad de delincuentes chilenos y peruanos.
Tras ser detenida en José C. Paz con 4 millones de pesos, 1500 dólares, una PlayStation y varios perfumes de alta gama de su última víctima, la delincuente -que es mamá de un nene de 5 años- recibió otra mala noticia: quedará presa hasta el juicio.
La medida fue dictada por el juzgado tras un pedido del fiscal Andrés Quintana quién argumentó que por las penas esperables -mayores a 3 años-, por la pluralidad de actores, por la violencia desplegada, por haber intoxicado a la víctima y por la capacidad operativa de la banda, existía riesgo de fuga tanto fuera del país como dentro.
La pesquisa se inició por un hecho ocurrido el 24 de julio, cuando un hombre de 31 años contactó por Instagram a una joven que utilizaba el perfil “Eluney” y la invitó a su casa de Pilar. Según la investigación, la víctima perdió el conocimiento después de consumir bebidas y, al despertar, denunció el faltante de dinero, divisas, dispositivos electrónicos y las llaves de su casa.
Durante los procedimientos posteriores, los investigadores secuestraron teléfonos, dinero, un perfume que habría sido reconocido como propiedad de la víctima y frascos goteros de vidrio. “Eluney” se hizo conocida por las imágenes y videos que subía a sus perfiles de redes sociales en los que ostentaba lujo y derroche.
Los agentes constataron que la banda cambiaba de residencia cada 15 días. Cada “mudanza” respondería a la comisión de un robo importante. Además de “Eluney”, sigue detenido su principal cómplice, un hombre chileno con antecedentes.