¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

"No me cae bien y su trato era soberbio": Diego Ripoll criticó a Andy Kusnetzoff y contó el motivo de ruptura con Matías Martin

Radicado en Estados Unidos, el locutor expuso los cortocircuitos que marcaron el final de “Basta de Todo”, opinó sobre los comportamientos en los medios y reveló su nueva realidad como medium.
 

Por Redacción

Lunes, 28 de septiembre de 2026 a las 12:10

En el marco de una entrevista, Diego Ripoll repasó su trayectoria en los medios argentinos y opinó sobre distintas figuras con las que compartió dial y pantalla. 

El locutor lanzó definiciones sobre Andy Kusnetzoff, detalló las razones del amargo final de “Basta de Todo” junto a Matías Martin y marcó distancias ideológicas con Mario Pergolini.

Uno de los momentos se centró en su vínculo con Andy Kusnetzoff, con quien se cruzaba a diario en la época en que ambos trabajaban en Radio Metro. 

Ripoll fue contundente tanto sobre la relación personal como sobre el programa televisivo PH (Podemos Hablar): "Andy Kusnesov no me cae bien. Él lo sabe".

"Lo sufrí bastante cuando laburaba en Metro también. Generaba momentos incómodos y muy como de un trato medio soberbio", afirmó.

Al ser consultado sobre si consumía la propuesta televisiva de Kusnetzoff, sentenció: "No me gusta nada".

El conflicto con Matías Martin:

En otro tramo de la charla y aunque aclaró que guarda un gran recuerdo de los casi 20 años de éxito compartido en “Basta de Todo”, Ripoll expuso la tirantez con la que cerró aquel ciclo radial en Metro.

"Terminó mal, pero como dice Calamaro, todo lo que terminó termina mal, porque para mí no se manejó bien ese final", manifestó.

El quiebre principal ocurrió, según relató, por una baja de sueldos durante la pandemia y la falta de respaldo que sintió en ese momento.

"Nos bajaron el sueldo en el medio de la pandemia todos los ex dueños de Metro porque supuestamente habían bajado los anunciantes”, contó.

Y sumó: “No existió una defensa la que yo esperaba por lo menos en ese momento, y yo ahí me puse de culo con todo".

A la tensión salarial se sumó el enterarse de nuevos proyectos donde la histórica mesa no estaba incluida: "Acá pasó algo puntual que fue muy grave y si me entero que encima estás teniendo planes de hacer otro proyecto en el que no nos estás incluyendo”.

“Eligieron armar un equipo nuevo que era considerablemente menos costoso", aseguró.

Años después, un reencuentro casual en un restaurante de Miami dejó en evidencia la frialdad que perdura en el vínculo: "Saludo frío hoy. Hola. Hola. Chau, chau. No hubo mucho".

Su opinión sobre Mario Pergolini:

Al evaluar la figura de Mario Pergolini, Ripoll elogió su capacidad para adaptarse al nuevo consumo y rescató la calidad de su labor frente a las pantallas. 

De todos modos, cuestionó con dureza las opiniones políticas y la postura del ex CQC respecto al avance de la tecnología: "Pocas veces estoy de acuerdo con lo que opina, pero él tiene autoridad, clase e historia con la tele y lo hace muy bien".

Y añadió: "Tiene como un tecnooptimismo medio extremo que no comparto, esto de 'no, las computadoras van a reemplazar a los maestros', no me parece bien en pedo. Y lo mismo con algunos empleados, parece que no está bueno eso".

“Con Cabito fuimos muy amigos”:

El locutor rompió el silencio sobre el quiebre de su relación con su ex compañero Cabito Massa Alcántara. Al recordar los años dorados del programa de Radio Metro, Ripoll enfatizó la profunda e íntima amistad que los unía: "Con Cabito yo sí era muy amigo, nos queríamos mucho, nos amábamos, pensamos en casarnos todo en su momento". 

Sin embargo, la intensa convivencia y la rutina laboral terminaron por dinamitar el vínculo diario, un proceso que el conductor describió como "un desgaste de yo imagino que tuvo que ver mucho con esto del trabajo".

El detonante definitivo de la separación fueron actitudes específicas que alteraron la convivencia en el estudio de radio. Al respecto, Ripoll confesó de manera explícita que "hubo unos cambios de trato que a mí no me gustaron y nos fuimos alejando un poco", una situación que afectó de forma irreversible el aire del programa. 

Al ver resentido el rendimiento del ciclo, el locutor decidió plantearle su renuncia al conductor principal: "Y ahí cuando yo vi que se había roto esa química le dije a Matías que no quería seguir".

“Ahora soy médium”:

En una revelación sorprendente que marca un giro místico en su carrera, Ripoll confesó públicamente su incursión en el mundo de la espiritualidad. 

Durante la entrevista, el conductor detalló cómo nació este camino tras entablar relación con un productor ejecutivo de televisión que le descubrió una realidad impensada: "Con los años conocí a mi amigo Sebalía. Me contó que era clarividente y medium y me fascinó, obviamente me esa curiosidad también se me despertó".

Sin dudarlo, decidió profundizar en la materia al punto de cambiar su propia realidad: "Él es medium y ahora yo también".

Ante la incredulidad de la conductora respecto a si se trataba de una capacidad innata o un canal que requería condiciones únicas, Ripoll derribó los mitos tradicionales que rodean a esta práctica y aseguró que es una habilidad al alcance de todos: "Lo puede abrir cualquiera de verdad. Yo también pensé que era algo que era un don que tenía la gente. No, es un ejercicio de percepción". 

En ese sentido, fundamentó cómo es el proceso de aprendizaje que realiza a la distancia a través de una particular academia en el país vecino: "Se puede ser medium entrenando de alguna manera eso, absolutamente. Se llama Intangible Lab, él tiene una escuela así en Chile. Hacemos clases remotas por Zoom con gente de todo el mundo y nada, nos da como las pautas como para ir abriendo esa percepción".

“Me encanta Luquitas Rodríguez”:

En un análisis sobre la evolución de los medios digitales y los nuevos formatos de entretenimiento, Diego Ripoll elogió abiertamente la escena actual del streaming y destacó a su máxima figura. 

Al ser consultado por sus elecciones actuales, el histórico locutor no dudó en ubicar al conductor de Vorterix en lo más alto de sus preferencias individuales: "Luquita Rodríguez es mi preferido". 

Acto seguido, ponderó las virtudes profesionales del streamer por encima del personaje humorístico que suele mostrar en las pantallas, argumentando que "Luquitas tiene un nivel de profundidad y de preparación que a veces me parece que es subestimado para lo que él muestra al aire, que siempre es divertido y es un cabo de risa, pero para mí es un gran conductor, es un tipo muy creativo”.

"Está muy preparado, me sorprendió mucho sobre todo en sus programas con Porrini, sus preguntas al Papa Francisco, es un pibe que se prepara mucho para lo que está haciendo y que tiene una mirada muy profunda", remarcó con admiración.

Su partida del país y Milei:

Ripoll analizó con dureza la gestión y las formas del presidente Javier Milei, haciendo especial hincapié en la agresividad del discurso oficial. El locutor manifestó que la coyuntura política e institucional actual incide de forma directa sobre la convivencia social.

"Influye negativamente en la comunicación eso, obviamente. Si desde el poder estás criticando con tanta crudeza, con insultos, con ese lenguaje tan bajo, porque eso es lo que a mí más me molesta", dijo.

Para Ripoll, la estrategia discursiva del mandatario busca desprestigiar áreas clave de la cultura y el periodismo independiente. Al respecto, enfatizó: "Verticalmente se haya dado la orden de que la batalla cultural es para degradarla, no para mejorarla o para aportar otra mirada”. 

Y continuó: “Es para terminar con el incentivo para que haya cines y teatro y ficción; para denostar el trabajo de los periodistas porque no están de acuerdo con vos". 

Asimismo, cuestionó la falta de pluralismo al señalar que el Presidente "nunca le hace una nota a un opositor o alguien que no piense lo mismo, que eso es más cobardía que otra cosa".

Al abordar las razones por las cuales decidió emigrar a los 50 años, Ripoll aclaró de inmediato que su partida no estuvo ligada al triunfo electoral de La Libertad Avanza.

"No, imagínate, ¿me voy a ir por un presidente de Argentina con los que tuvimos antes? O sea, con los que hemos tenido... No, no, no, eso para nada", dijo.

Los verdaderos motivos de su mudanza a Estados Unidos, según explicó,  se debieron a un profundo desgaste con las dinámicas económicas del mercado publicitario y de los medios locales, afectados crónicamente por la devaluación.

El conductor describiría las dificultades de la profesión de la siguiente manera: "En un país que antes tenía mucha inflación, que te tardan seis meses en pagar una publicidad y la verdad que es hasta cruel te diría, porque terminas cobrando la mitad de lo que tenías que cobrar arreglado".

Frente a ese panorama, el locutor concluyó que la emigración era la alternativa más viable antes de caer en el desánimo: "Pensé: '¿Qué, me voy a quedar acá a quejarme? Cambió, ya está. O te adaptas o te vas'. Preferí irme".

La "pesadilla" con Eduardo Feinmann:

Durante la charla Ripoll sorprendió al revelar un sueño reciente que involucra a una de las figuras más polémicas de los medios argentinos. 

Con tono risueño, el locutor anticipó el impacto de su declaración: "Anoche soñé con Feinmann, esto va a ser clip, esto va a ser clip". Ante la sorpresa de la conductora, quien indagó si efectivamente se trataba de Eduardo Feinmann, Ripoll no dudó en catalogar la experiencia: "Anoche tuve una pesadilla con Feinmann".

El conductor de radio explicó que el sueño estuvo condicionado por la cercanía de la entrevista en Miami y el temor a abordar ciertos temas espinosos públicamente. 

Al respecto, relató el curioso diálogo interno que experimentó mientras dormía: "Estaba él y un par más. Me parece que sabía que iba a venir para acá y mi cabeza me decía: 'No hables de Feinmann'. Te traicionó el inconsciente siempre, siempre el gran traicionero".

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD