Los abogados de todo el país se encaminan hacia una elección de fuerte contenido institucional.
El próximo 20 de octubre, los letrados con matrícula federal activa de todo el país concurrirán a las urnas para elegir a sus cuatro representantes ante el Consejo de la Magistratura de la Nación, quienes ejercerán el mandato correspondiente al período 2026-2030.
El proceso electoral llega a una etapa decisiva luego del cierre de presentación de listas ante la Junta Electoral, que funciona en el ámbito de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA).
Son cuatro las nóminas que competirán por las cuatro bancas correspondientes al estamento de la abogacía.
La elección se realizará en todo el país bajo el sistema de distrito electoral único, mediante voto individual, personal, voluntario y secreto.
La normativa establece, además, criterios de representación que contemplan la participación de abogados del interior del país y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como una representación igualitaria de mujeres y varones.
Una elección con impacto directo sobre la Justicia:
La importancia de la elección excede la representación corporativa de los abogados.
El Consejo de la Magistratura está integrado por 20 miembros y tiene, entre otras funciones constitucionales, la intervención en los procesos de selección de magistrados, administración del Poder Judicial, disciplina y acusación de los jueces. La abogacía ocupa cuatro de esas bancas y sus representantes son elegidos directamente por sus pares.
Por eso, la elección constituye uno de los principales mecanismos de participación directa de los abogados en el funcionamiento institucional de la justicia federal.
El recambio será además significativo porque finalizarán sus mandatos Jimena de la Torre, María Fernanda Vázquez, César Grau y Alberto Maques, actuales representantes del estamento profesional. Grau y Maques habían asumido para completar las vacantes producidas durante el actual período.
Cuatro espacios, distintos perfiles:
Las listas presentadas reflejan una composición heterogénea de la abogacía, con dirigentes provenientes de colegios profesionales y universidades.
Si bien todas tienen alguna vinculación con lapolítica, las 3 primeras tienen una nítida incidencia (incluso dos cabezas de lista figuran como afiliados a partidos políticos ante la justicia electoral) y la última se destacapor un apoyo gremial de mas de 30 colegios de abogados de todo el país.
La lista n° 1 lleva como nombre “Abogacía Federal”y tiene como primer candidato a Fernando Pablo Levene, expresidente del Colegio de Abogados de La Plata.
La segunda candidatura titular corresponde a Sandra Silvina París, también de La Plata, cuenta con antecedentes legislativos y en el Consejo de la Magistratura bonaerense. La nómina se completa con Eduardo Awad, expresidente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, y Myriam Londero, de Córdoba.
Los suplentes son Juan Manuel Aráoz Ortega, Alejandra Lázzaro, Carlos Ensinck y Laura Martínez.
Este armado reúne sectores vinculados a Diego Molea, Maximiliano Abad y Miguel Piedecasas.
Molea tiene una extensa trayectoria en el Consejo de la Magistratura y en el ámbito universitario. Abad representa una referencia del radicalismo bonaerense y Piedecasas cuenta también con antecedentes dentro del propio Consejo.
La lista 2 es “Abogacía por la Libertad”, que lleva como primer candidato titular a Luis Alberto Palomino. Palomino es concejal de Vicente López y presidente del bloque de La Libertad Avanza en ese Concejo.
Previamente ocupó cargos en la administración nacional. Lo secunda Valeria Fredes, quien fue vicepresidenta ejecutiva del INTI durante la administración de Javier Milei.
La propia lista presentó su propuesta como una combinación de profesionales y dirigentes de distintas procedencias, con énfasis en modernización de la estructura judicial y necesidades concretas del ejercicio profesional.
La aparición de Abogacía por la Libertad introduce una competencia diferente: una estructura partidaria nacional intenta disputar representación directamente dentro del estamento profesional.
La lista 3 es Unidad en Defensa de la Abogacía, encabezada por Alberto Biglieri, abogado administrativista con experiencia en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires.
También integra la lista Claudia Sarmiento, abogada sanjuanina, secretaria de Relaciones Institucionales del Gobierno de San Juan y forma parte de Abogados en Acción, espacio relacionado con la actual consejera Jimena de la Torre.
El tercer titular es Nazario Eduardo Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba.Integra la nómina, además, Carlos Mas Velez, a cargo del Centro de Planificación Estratégica del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires.Esta lista tiene como principal respaldo al dirigente radical porteño Daniel Angelici.
La cuarta y última lista lleva el nombre de“Abogacía Unida y Dignidad Profesional”, y es encabezada por Itatí Demarchi Arballo, presidenta del Colegio de Abogados de Villa María, Córdoba.Demarchi se referencia en el dirigente político nacional Juan Manuel Olmos y en el dirigente de la abogacía Diego Segovia.
Este espacio es la síntesis de un variado y extenso grupo de colegios de abogados de todo el país.
Como resultado de este acuerdo, se incorpora a la lista la presidenta del Colegio de Abogados de Avellaneda Lanus, Adriana Coliqueo, quien, mas allá de tener un vínculocordial con el intendente de su localidad, Julián Álvarez, es una reconocida dirigente de la abogacía en la Provincia de Buenos Aires, habiendo ganado 3 veces el colegio de abogados de Avellaneda Lanús.
Una práctica inveterada por parte de los representantes de la abogacía en el Consejo de la Magistratura de la Nación permitiría pensar que Demarchi podría compartir la mitad del mandato con Coliqueo.
La elección de Coliqueo, como la del representante del Colegio de Abogados de La Matanza y uno de los vicepresidentes de la caja previsional bonaerense, Andrés Ayale, responde a la decisión de competir con solidez en uno de los distritos electorales más importante de este proceso y conto con el aval de los principales armadores de la lista.
El caso de Ayale, además, es singular porque su biografía personal demuestra un recorrido por la colegiación que pocos colegas en su distrito ostentan. Hijo de un histórico dirigente de la abogacía de La Matanza, comparte su armado con Jorge Perez, también dirigente de la colegiación con pasado en la agrupación estudiantil Franja Morada.
Una elección que definirá la voz de la abogacía durante cuatro años:
Más allá de las identidades y trayectorias de cada candidato, el resultado del 20 de octubre determinará quiénes serán los cuatro abogados que representarán al conjunto de la matrícula federal dentro del Consejo de la Magistratura durante el período 2026-2030.
La elección se desarrollará en un momento en el que el funcionamiento del sistema de selección y control de magistrados ocupa un lugar central en la discusión institucional argentina.
La participación de los abogados adquiere, por ello, una dimensión que trasciende la competencia entre listas: se trata de definir quiénes llevarán la voz de la profesión a uno de los órganos constitucionales con mayor incidencia sobre el funcionamiento de la justicia federal.
El 20 de octubre serán los propios abogados quienes tendrán la palabra.