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“Yo soy Rocky”: la inspiradora historia sobre cómo Sylvester Stallone peleó por su papel estrella

Protagonizada por Anthony Ippolito, la última película de Peter Farrelly se adentra en el imaginario del icónico boxeador y su proceso de creación.
 

Por Redacción

Martes, 15 de septiembre de 2026 a las 08:16

El actor Anthony Ippolito, de 27 años, interpreta a Sylvester Stallone en “Yo soy Rocky”, la película de Peter Farrelly que reconstruye la escritura y el accidentado rodaje de Rocky como otro relato de triunfo improbable. 

La producción, estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2026, llegaría a salas de nuestro país en noviembre.

La película sigue a Stallone desde sus audiciones para papeles menores en Nueva York hasta la noche de estreno de Rocky, con Ippolito al frente de un reparto que incluye a AnnaSophia Robb, Matt Dillon y Jay Duplass.

Como trascendió, la crítica estadounidense da el aprobado a Anthony Ippolito, que sostiene la propuesta. El actor reproduce la dicción grave y arrastrada, la expresión abatida y la complexión física del joven Sylvester Stallone, pero no se limita a la imitación: construye a un intérprete inseguro, autodidacta y obstinado antes de convertirse en estrella.

El cineasta Peter Farrelly reveló públicamente que el proyecto contó con el respaldo total del veterano actor.

“Dije desde el comienzo que no haría la película a menos que Sylvester Stallone la aprobara. Él leyó el guion, dijo 'adelante', y al ver la película quedó muy feliz”, afirmó.

La historia detrás de los inicios de Stallone:

El guion de Peter Gamble sitúa el comienzo en Nueva York, en 1974, cuando Stallone todavía se presenta como Mike y encadena trabajos precarios mientras opta a personajes de delincuentes o policías. Allí conoce a Sasha, empleada de taquilla de un cine y futura primera esposa, a quien interpreta Robb.

La historia muestra la expulsión de Stallone de una pensión por impago y una noche en la calle. También aborda su participación temprana en una película pornográfica de bajo presupuesto, tratada como una salida económica ante la falta de recursos.

Tras trasladarse a Los Ángeles con Sasha, el aspirante a actor trabaja como aparcacoches y logra reunirse con los productores Robert Chartoff e Irwin Winkler, encarnados por Toby Kebbell y P.J. Byrne. Ambos se interesan por su guion de Paradise Alley, aunque no llegan a comprarlo, y le invitan a regresar con otros textos.

La inspiración para Rocky llega, según el relato de la película, después de que Stallone vea el combate de 15 asaltos entre Muhammad Ali y Chuck Wepner el 24 de marzo de 1975. 

Stallone ha negado que aquella pelea fuera el origen de la historia, pero la película adopta esa versión y presenta la escritura del libreto como un arrebato creativo de apenas tres días o tres días y medio.

Chartoff y Winkler quieren adquirir el guion y barajan nombres como Charles Bronson, Burt Reynolds, Clint Eastwood y Ryan O’Neal para interpretar al boxeador. Stallone rechaza las propuestas porque exige protagonizar la película, una condición resumida en la frase que da título al filme: “Yo interpreto a Rocky”.

Un rodaje histórico:

La película recrea el entrenamiento de Rocky, la carrera por las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia, los golpes contra piezas de carne congelada y la escena de la pista de hielo con Adrian, interpretada por Kiki Seto. 

También incorpora el uso de la Steadicam para el ascenso por las escaleras, una de las soluciones técnicas que el filme presenta como fruto de la escasez de medios y que se convirtió en mítica.

El reparto incluye a Matt Dillon como Frank Stallone, padre del actor, y a Stephan James como Carl Weathers. 

La historia avanza hasta el estreno de Rocky, diez meses y un bebé después, y sitúa la reacción del público como la culminación de un rodaje condicionado por un calendario y un presupuesto mínimos.

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