En su paso por Desencriptados, ciclo de entrevistas de Infobae conducido por Rulo Schijman , la modelo Ekaterina Ojeda reveló los secretos de la noche que conoció a Mauro Icardi y como cambió su vida de un momento a otro.
Me dijo que era la chica más linda que había visto, que quería que me quede”, recordó sobre aquel encuentro. “Me rodea la cintura y me intenta dar un beso... él fue derecho al gol y le pifió”, sentenció.
Aquel hecho rápidamente derivó en repercusiones televisivas, debates en redes sociales y un posterior acercamiento con Wanda Nara. Días después, la empresaria la incorporó a su agencia de modelaje, en un movimiento que volvió a alimentar la atención alrededor de su figura.
"Me da pena por ella y por él también que necesite esa validación o atención... teniendo novia ir a buscar eso en alguien que ni conocés es un poco bajo”, aseguró Ojeda. "Tiene un trasfondo muy quilombero, irresponsable... es todo muy conflictivo y no me gusta su estilo de vida”, agregó.
El encuentro con Wanda Nara
Luego de que alguien revelara la secuencia, el rumor empezó a correr hasta llegar a portales y programas. En medio del tenso conflicto judicial que Wanda Nara mantiene con Icardi, la conductora vio una oportunidad y contactó a Eka.
"Me dijo que nunca lo había visto a Mauro actuar así, que con ella jamás le sacaba la mirada... me dio muchos consejos de qué hacer, qué no hacer y qué decir”, relató. Además, destacó un detalle que la sorprendió: “Es simple. Es imponente con las palabras. Viste que hay personas que te dicen algo y vos te lo creés”.
A su vez, contó entre risas, que tomaron mate y comieron Rumbas en su casa. Del encuentro también participó una amiga que no lo podía creer.
El lado B de la exposición
El escándalo con Icardi también vino con sorpresas menos agradables. “Recibí llamados amenazantes. Que me iban a mandar algo o que me regulara y demás. Pero no me supieron frenar y por ahora no pasó nada más grave”, explicó.
Uno de los que recibió llamados fue su papá. ¿Qué le dijeron? “Que esté atento que por ahí llegaba alguna carta documento. Y antes lo amenazaron con que yo bajara un poco, que dejara de contar todo. Pero bueno, hay que contar, ¿no?”.