Agustín Creevy fue uno de los hombres claves del rugby argentino durante más de 20 años. Ahora, ya retirado, comenzó un exitoso camino en las redes sociales con entrevistas a deportistas y otras personalidades.
En un mano a mano con Leo Montero para su programa Random, el ex-jugador confesó por qué se volcó a YouTube: "Este blog fue para mí una consecuencia de decir '¿qué hago una vez retirado?'. Jugué 20 años al rugby profesional y 20 años en Los Pumas y en mi cabeza la iba estirando porque no sabía qué iba a hacer después."
"Si hoy me pongo a pensar dos minutos que voy a quedar como un tarado haciendo tal cosa o tal otra, no lo hacía. Pero si tenés pruritos y vergüenza, no lo podías haber hecho”, agregó.
En esa línea, confesó que uno de sus mayores temores era “de un día para el otro no tener nada”. Sin embargo, aseguró que hoy lo que más disfruta es ir a “acostarse a la cama y no tener esa angustia de decir 'mañana tengo que jugar y tengo que jugar bien'.
De su etapa como jugador, recordó cuando le ofrecieron el contrato de sus sueños pero lo rechazó para poder seguir siendo capitán de Los Pumas. "Monster era el contrato de mis sueños, donde yo iba a hacer la diferencia. Y justo sale lo de Jaguares”, contó.
"Me llama por teléfono mi representante y me dice: 'Me dicen acá en Munster que si es un problema económico no hay problema, que le pongas el número que vos quieras'. Eso nunca se lo dije a mi mujer hasta dos años después”, dijo entre risas.
Creevy también habló sobre su rol en el seleccionado nacional: "Para mí Los Pumas o ser capitán de la selección de fútbol o de básquet es algo que no se puede expresar ni explicar, pero te puedo decir que es un orgullo increíble."
"El liderazgo es el de hacer y no decir. Ser el primero en llegar, no comerse nada y hacer los testeos como todos. Eso es lo que marca y los más chicos lo ven”, explicó.
El hooker también habló sobre el histórico triunfo ante los All Blacks. “Los Pumas ya le habían ganado dos veces antes, pero por distintos problemas yo no había estado en el plantel. Para mí era personal: quería jugar y ganarles conmigo en cancha”, relató.
"Estaba en un viaje en Grecia de vacaciones y me llama Felipe... Mi señora me dijo: '¿Y si se te da esta vez?'. Me quedé en la reposera y dije: 'Puta madre, voy a tener que ir a jugar contra los All Blacks'”, agregó.
"Entré y había un aura distinto. Entro y meto el try. Termina el partido, ganamos y no lo podía creer. Eran mis 39 años, mi último tiro porque ya me estaba retirando”, agregó.
Su carrera lo llevó en más de un momento a perder la cabeza. "Una vez mi mujer me dice que salgo corriendo y digo: '¡Son los azules, son los azules!'. Y me la puse contra la pared”, contó entre risas sobre una situación de sonambulismo.