El panorama musical actual se mueve rápido, pero Trueno prefiere mantener los pies sobre la tierra y la mirada puesta en las raíces que construyeron su sonido.
Durante una entrevista, el artista desglosó su identidad musical, marcada fuertemente por el hip-hop anglo y los pilares del rap y rock en español.
El sonido de los 2000 y el respeto como bandera:
Para Trueno, la década del 2000 definió su norte estético y musical. Creció escuchando a figuras de la talla de Dr. Dre, Eminem, Xzibit y 50 Cent, combinándolos con la influencia de íconos hispanohablantes como Vico C, Control Machete y el proyecto de su propio padre, Comuna 4.
"Soy fan de diferentes ídolos de distintos países, pero creo que mi estilo y lo que yo hago es como el style 2000 del hip-hop”, reflexionó.
Más allá de los ritmos, el motor de su carrera es el reconocimiento de quienes abrieron el camino. La aprobación de figuras históricas internacionales y locales es lo que verdaderamente valida su trayectoria.
"Para mí lo es todo el respeto. Tener respeto de gente como Damon Albarn o Cypress Hill, o cantantes argentinos como Víctor Heredia, Andrés Calamaro, Fito Páez...para mí es como lo más alto que se puede llevar y lo que yo más valoro”, detalló.
Para Trueno, el éxito no se mide en números de reproducciones ni en tendencias de plataformas digitales; el verdadero valor de su carrera radica en el reconocimiento de quienes considera los "gurús" de la música.
Alumnos de la vieja escuela: proponer sin olvidar el pasado
A pesar de su masiva exposición mundial, se planta con humildad ante el legado de la música. Define a su camada de artistas como un puente entre la innovación y la tradición.
"Me sigo considerando un alumno. Somos una generación que viene a proponer, pero que también viene a aprender de los que estaban antes. Así que para mí, que la vieja escuela te respete, te enseñe, se acerque, es lo más importante”, manifestó.
Aunque agradece las facilidades que otorgan el streaming y el internet en la actualidad para exportar el arte globalmente, confesó que siente fascinación por los inicios del movimiento.
"Me hubiese encantado también vivir la época de los 90 del hip-hop, de los 80, de los 70 o cuando nació esta cultura", admitió sobre el terreno contracultural previo a la era digital.
El límite de la Inteligencia Artificial:
Al abordar el avance de las herramientas tecnológicas en la creación de canciones, el argentino se mostró firme y marcó una línea clara entre replicar sonidos e infundir alma a una obra.
"Puede ser copia, puede ser parecido a lo que nosotros hacemos, pero nunca los robots o la IA van a ser artistas ni van a poder ser artistas. Y creo que eso se nota, eso se siente”, dijo enfático.
La moraleja: ser genuino
Tras años de alta exposición mediática y escenarios multitudinarios, Trueno descubrió que el verdadero éxito no radica en moldearse para satisfacer expectativas ajenas, sino en aferrarse a la honestidad de su mensaje.
En este sentido, reflexionó: "Me di cuenta de que lo auténtico, y la manera de ser uno mismo y de llegarle al mundo de una manera genuina, es siendo uno mismo y no pensando en agradarle a nadie. Sé vos mismo, hacé lo que te gusta, representá lo tuyo”.