El primer influencer argentino masivo surgido a partir de Inteligencia Artificial, alcanzó gran notoriedad en redes sociales bajo el nombre de “Cacho”.
El personaje, creado por Emmanuel Altamirano junto a Esteban Molina, nació como un proyecto experimental y se convirtió en un fenómeno cultural que reúne a cientos de miles de seguidores.
Desde su lanzamiento, combina humor, estética disruptiva y campañas comerciales, posicionándose como un caso emblemático de innovación digital en el país.
Altamirano explicó en una entrevista, que el origen del personaje respondió a una búsqueda de nuevas formas de humor y creatividad: “Junto con Esteban, venimos de años de trabajar en redes, siempre del lado creativo. Muchas ideas no eran aprobadas o no gustaban para las marcas”.
El cambio llegó un día cuando decidieron cambiar la forma de trabajar. “Dijimos: ‘¿Y si aprovechamos las herramientas que hay? Ya conocemos el desarrollo y empezamos a crear algo como hobby, para jugar, para hacer humor diferente, algo más disruptivo’”, afirmó el creador.
Orígenes y desarrollo:
El personaje debutó en diciembre durante los festejos de fin de año en el Obelisco y su primer video superó los diez millones de reproducciones.
La consolidación de Cacho no se limitó al entorno digital. “Cacho trabaja de todo. Es el argentino promedio que se la rebusca, tapa todo con alambre, soluciona, resuelve, pero es Cacho. Hace todo directamente”, aseguró Altamirano.
El equipo detrás del influencer sumó nuevos integrantes y amplió sus horizontes laborales, colaborando con agencias y programas televisivos.
El desarrollo de Cacho requirió la participación de varios profesionales. Altamirano detalló: “Hoy por hoy podemos trabajar bien con Esteban y Katy, que es una chica muy talentosa en la parte creativa. Venimos bien trabajando con ellos”.
El equipo se dedicó a producir micro videos, campañas publicitarias y piezas para redes sociales, adaptándose a los requerimientos de cada cliente.
Humanos e Inteligencia Artificial:
Altamirano desmitificó la facilidad del proceso y subrayó el aporte humano detrás de la IA: “Muchos piensan que trabajar con inteligencia artificial es simplemente hacer un texto o un prompt, colocarlo y la IA ya nos resuelve”.
Pero, detalló, “en realidad hay un equipo atrás, hay una parte creativa, hay guionistas. Cuando se necesita trabajar en un proyecto más largo o cuando funcionamos a nivel publicitario, siempre hay una agencia publicitaria atrás que nos contrata. Hay gente trabajando”.
La diversidad de tareas y la colaboración con marcas locales e internacionales ampliaron la visibilidad del personaje. “Hoy Cacho tiene la suerte de pertenecer a un gran equipo creativo, trabajando para ODP, para el programa más visto de la televisión argentina. Estamos junto con ellos también. Es decir, que Cacho hace de todo un poco”, señaló Altamirano.
Tecnología, costos y realismo visual:
Altamirano explicó los desafíos técnicos: “En el caso de Esteban, estudió cine y a la hora de realizar un trabajo con inteligencia artificial, es muy importante el conocimiento cinematográfico para poder darle ritmo y visualidad a los planos. Iluminación también”.
Y agregó: “Hay muchos factores que influyen a la hora de realizar correctamente un prompt para lograr eso”.
Respecto al acceso a la tecnología, Altamirano precisó: “Hoy por hoy, con cualquier computadora que cumpla los estándares básicos, una placa de video, algo simple, se puede llegar a realizar”.
Sin embargo, para lograr algunos resultados, el equipo invierte en programas avanzados: “Para este tipo de animación, sí son programas que te puede llegar a costar prácticamente más de quinientos, seiscientos dólares un solo programa al mes. Usamos diversos programas, no es uno solo”.
El realismo de las imágenes generó reacciones variadas. Altamirano relató que muchas marcas desconocen que los videos y publicidades fueron realizados con inteligencia artificial. “Hay muchas marcas con las que hemos colaborado que no saben que somos nosotros. Y la publicidad está realizada con inteligencia artificial”, expresó.
Humor y alcance internacional:
Cacho se caracteriza por un humor negro y referencias culturales locales. Altamirano reconoció: “Tiene un humor negro. Es picante”. El personaje mantiene una estética intencionalmente imperfecta: “No queríamos algo que visualmente se vea lindo, porque el desafío de las redes no es crear algo lindo. Es crear algo visual disruptivo. Tiene esa capa que inclusive se ve media musgosa, verde en los videos. Siempre”.
La reacción del público superó las expectativas del equipo: “La gente le habla a Cacho. Incluso muchas personas nos escriben porque los videos resaltan cierta realidad que a veces vivimos. Se sienten felices, contentos o esperan a que subamos un video y nos dicen: ‘Gracias, Cacho’”.
Los seguidores de diferentes países, especialmente México, se sumaron al fenómeno: “El público de Cacho es muy diverso. Hemos llegado incluso a posicionarnos en México. Es muy mixto”.
El humor argentino y la autenticidad del personaje permitieron que la audiencia adoptara a Cacho como un referente cotidiano. “Todos tenemos un amigo Cacho, un mecánico Cacho, un plomero Cacho, todos conocemos un Cacho. Cacho es un poco eso”, sostuvo Altamirano.
Tendencias y participación social:
La producción de contenido se apoya en la observación constante de las tendencias mediáticas. “Somos de leer muchísimas noticias y consumir mucho los medios de noticias. Nos fijamos la tendencia para dónde puede ir y tratamos de anticiparla”, detalló Altamirano.
El equipo utiliza la experiencia acumulada en redes sociales para identificar temas que pueden influir en la conversación pública.
Cacho no permanece ajeno a debates sociales o fenómenos virales. Altamirano describió ejemplos en los que el personaje abordó cuestiones de actualidad, como la polémica sobre discriminación en el fútbol o el furor por los “therians”.
Asimismo, la interacción con el público genera propuestas para expandir el universo del personaje, desde la creación de una pareja digital hasta colaboraciones con nuevas marcas o productos.
Expansión a futuro:
El equipo evalúa oportunidades para llevar el personaje a otros mercados y formatos. Altamirano confirmó que recibieron propuestas para desarrollar personajes similares en otros países y para ampliar el ecosistema digital.
El sitio web cacho.ai reúne los trabajos realizados para marcas y proyectos culturales, incluyendo colaboraciones con obras teatrales. La presencia de Cacho en redes sociales y el interés de grandes empresas consolidan su rol como pionero en la integración de inteligencia artificial y cultura popular en la Argentina.