En el marco de una entrevista, la especialista Juliana Leone detalló la estrecha relación entre los ritmos biológicos, el sistema inmunológico y la salud. A su vez, advirtió que el sueño sigue siendo una de las funciones más subestimadas del organismo, pese a su impacto directo en el rendimiento cognitivo, la prevención de enfermedades y la calidad de vida.
Además, compartió hallazgos de sus investigaciones sobre la toma de decisiones, analizó cómo la música y las señales del propio cuerpo pueden influir en nuestras elecciones, y alertó sobre las consecuencias de dormir mal, poco, a deshora y sufrir jet lag social. También se refirió a la preocupante falta de sueño en los adolescentes argentinos y planteó la necesidad de repensar los horarios escolares para alinearlos mejor con los ritmos biológicos.
El sueño subestimado:
Durante la entrevista, la profesional explicó: “Muchos piensan que dormir es perder el tiempo. Y piensan en usar ese tiempo para algo más ‘productivo’. Es un error eso, porque dormir es algo que nos permite sentirnos mejor, funcionar mejor, enfermarnos menos e incluso tener menos probabilidades de morirnos por cualquier causa”.
Asimismo, detalló: “Es realmente muy importante, a corto y a largo plazo, dormir bien. Y cuando hablamos de dormir bien, por supuesto que hay un montón de factores”.
“No es solo la duración del sueño, la cantidad de horas que dormimos, que eso es clave, por supuesto, y que depende de muchos factores, sobre todo de la edad”, afirmó.
En la misma línea, manifestó que “no necesitamos dormir lo mismo cuando somos muy pequeños o cuando somos adultos mayores, por ejemplo. Pero también es importante la calidad del sueño”.
“Si tenemos despertares durante la noche, si por ejemplo, el sueño es fragmentado, entonces ya también eso va a afectar cómo nos sentimos durante el día y a la larga también, a largo plazo, el impacto que va a tener”, sumó.
Y aclaró: “Otra cosa también muy importante y que tiene que ver más con lo que yo trabajo, son los horarios en los que dormimos, ¿sí? No es lo mismo dormir de día que dormir de noche”.
Ritmos biológicos:
En otro tramo de la nota, Juliana Leone explicó que “los organismos tenemos estos ritmos biológicos, que son variaciones que ocurren en nuestro funcionamiento y que hacen que estemos mejor preparados, nuestra biología, pero también nuestro comportamiento, para estar activos y funcionando cognitivamente de forma adecuada durante el día las personas y descansamos durante la noche”.
Y ejemplificó: “Las personas tenemos esta capacidad de elegir no dormir durante la noche y quizás dormir durante el día, y muchas personas lo tienen que hacer por su trabajo, por ejemplo”.
“Sin embargo, eso tiene consecuencias. Subestimamos la importancia que tiene el sueño y, por otro lado, también es importante considerar que el dormir bien tiene muchas aristas: el cómo, el cuándo y cuánto dormimos. La calidad, los horarios y la duración del sueño son importantes”, reflexionó.
Las pantallas y luces fuertes antes de dormir:
La profesional respondió a la consulta de la entrevistada, respecto del uso de pantallas y el tiempo recomendado para dejar de usarlas antes de descansar: “El reloj está preparado para dormir cuando afuera no hay luz”.
“Si nosotros antes del horario de dormir nos exponemos a una fuente de luz, como una pantalla de celular o luces muy fuertes, eso es una señal de que es de día todavía. Y eso, en general, lo que hace es retrasar el inicio del sueño, que nos cueste más quedarnos dormidos”, explicó.
Y expresó: “Eso se hace no solo a nivel comportamental, que nos cuesta más quedarnos dormidos, sino también si medimos qué pasa con melatonina, por ejemplo, cuesta que suba la melatonina, que es justamente uno de los indicadores o de las cosas necesarias que ocurran para quedarnos dormidos”.
“Es clave que no nos expongamos a luces de alta intensidad cuando nos estamos preparando para irnos a dormir. Y las pantallas también, por supuesto”, aseguró.
El sueño y la toma de decisiones:
Según la profesional, a la mañana decidimos mejor pero esas decisiones son más lentas. A la tarde son más rápidas, pero a costa de errores.
“La relación entre el tiempo y la calidad es algo clave en la toma de decisiones siempre. Entonces vemos que cambia como la estrategia o política de toma de decisiones a lo largo del día”, dijo.
Y ratificó: “Dormir poco o dormir mal, también va a modular que el rendimiento cognitivo y nuestra salud se vean afectados por eso”.
“El sueño es clave para la memoria, para el aprendizaje. Es clave para la “limpieza” del cerebro y del cuerpo. El dormir poco está asociado a muchísimas enfermedades”, sumó.
Finalmente, compartió una reflexión: “Si no podemos dormir bien hay que saber por qué y hay que resolverlo porque realmente es muy importante”.
“Es algo clave desde la política pública empujar para que el sueño tenga la importancia que se merece en todas las edades. Dormir bien nos hace enfermar menos, rendir mejor, tener menos accidentes y también hay beneficios económicos”, concluyó.