Los repartidores de aplicaciones de delivery recurren cada vez más a créditos que ofrecen las propias plataformas para comprar o reparar sus vehículos de trabajo.
Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), este fenómeno viene creciendo a tasas de tres dígitos, y desde el sindicato del sector denuncian que algunos de esos préstamos alcanzan tasas de hasta el 700% anual, una cifra que las empresas no confirmaron ni desmintieron públicamente.
La secretaria general del Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa), Belén D'Ambrosio, advirtió públicamente que muchos repartidores extienden sus jornadas para afrontar las cuotas. "Hay compañeros que trabajan entre 10 y 12 horas solamente para cubrir gastos fijos", señaló.
El Banco Central hizo mediciones:
Un informe reciente del Banco Central (BCRA) sobre proveedores no bancarios de crédito analizó el rol de las plataformas en la llamada "economía gig". La conclusión fue directa: las apps están "financiando a su propia base de trabajadores".
La cantidad de deudores vinculados a plataformas creció un 177% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024 y sumó otro 122% durante 2025. El saldo promedio de los monotributistas que trabajan mediante estas aplicaciones rondaba los $ 900.000 por persona a fines del año pasado.
Los trabajadores independientes representan el 54% de quienes toman estos créditos y concentran más del 62% del monto total prestado. Los comercios adheridos registran deudas promedio siete veces superiores a las de los repartidores.
La mayoría de los repartidores no accede al sistema financiero tradicional por carecer de historial crediticio. Como los pagos son digitales, cada transacción genera información propia que las empresas usan para decidir a quién prestar.
Los criterios de evaluación incluyen la antigüedad en la plataforma, la tasa de aceptación de pedidos y las calificaciones de los usuarios. En algunos esquemas, las cuotas se descuentan directamente de las ganancias por entrega.
Por ejemplo, Pedidos Ya comenzó a dar préstamos a comercios en 2022 y extendió esa línea a repartidores en 2024. La empresa informó que ya otorgó 57.000 créditos por 84 millones de dólares en total; el 54% fue a comercios adheridos. Las líneas para repartidores tienen un plazo máximo de seis meses y no pueden superar el 30% de sus ingresos en la plataforma.
El sindicato pide que el Estado regule:
Desde Sitrarepa advierten que el modelo genera una dependencia circular: los repartidores necesitan el crédito para seguir trabajando, pero trabajan más horas para devolver ese crédito. "Estos préstamos deberían estar regulados por el Estado", insistió D'Ambrosio a la prensa.
“Tenes que trabajar más de 8 horas para que rinda”, afirmaron distintos empleados de delvery.
La dirigente también cuestionó los ingresos del sector: cada entrega se paga entre $ 1.500 y $ 3.000, con una comisión fija independiente del valor del pedido. Mientras las empresas presentan el crédito como inclusión financiera, el sindicato lo describe como una trampa de dependencia.